24 mayo 2013

PARA ELSY, QUE DIBUJABA PUENTES

Los escritores se mueren, como todos, claro. Pero ay... cómo duele... Esto que siento ahora me pasó poquitas veces, porque vos no conocés al escritor, no es tu amigo íntimo ni un familiar ni siquiera un compañero de trabajo al que ves todos los días, y sin embargo... Algo se te desgarra adentro, porque quedan los libros, sí, pero ya no habrá obras nuevas, ni la posibilidad, remota, de conocerlo algún día, de que se convierta en tu amigo íntimo, en tu compañero... Me pasó con Cortázar, con Fontanarrosa, con Roldán y ahora... Ahora otra vez, que se nos fue Elsa Bornemann.
A Elsa la conocí, me firmó un libro, compartí con ella un café en una mesa larga repleta de otra gente, pero yo me senté a su lado y ella conversó conmigo. Pero sobre todo, a Elsa la leí. Y no como adulto que lee a adulto, la leí a los siete años, a los nueves, a los diez, a los once. La leí cuando no había nada mejor que leerla, y sus libros, sobre todo El libro de los chicos enamorados (el de poemas), fue uno de esos libros que aprendí de memoria, que repetí, que copié, que dibujé. Esos libros que te hacen quién sos.

Yo tengo dos textos que Bornemann escribió especialmente para mí. Lo digo ahora y me parece un milagro, un regalo maravilloso, un prodigio. Las circunstancias fueron las siguientes:  en el año 1989 yo escribí un libro para la Mutual Puente de Luz (ya no existe), una asociación de padres con hijos con enfermedades oncológicas. No llegué allá de la nada. La mutual había sido creada por una de mis tías, y mi prima Carla era uno de esos chicos. Por ella comencé a escribir para chicos. Mi libro, "Ventana de la imaginación" (un libro bastamte menor literariamente, el primero, estaba aprendiendo) le sirvió a la mutual para juntar fondos y contó con prólogo de Elsa Bornemann, quien, de onda y a cambio de nada (había sido compañera de estudios de mi tía), se prendió. Imagínense... mi primer libro, y con prólogo de E.B.

El segundo texto fue escrito por E.B hace ocho años. Mi primogénito empezaba primer grado y su escuela  había bautizado cada aula con el nombre de un escritor. Había un aula Silvia Schujer, otra Laura Devetach, otra Gustavo Roldán, creo que había una Cabal y, claro, había una Elsa Bornemann. Desvergonzada yo, me contacté con ella -y con los demás autores-, y le pedí si le enviaba a los chicos unas palabras de bienvenida. Ella me envió un poema escrito para la ocasión.

Los comparto con ustedes, como homenaje a Elsa Bornemann, una maravillosa escritora.

EL PRÓLOGO de "Ventana de la imaginación"

Este será un libro hecho a dúo, a trío, a quinteto...
Es decir, a cuatro o a muchas y cálidas manos trabajando juntas... a dos o varios corazones latiendo a la par...
¿Qué cómo es posible?
Pues aceptando la invitación que hace Verónica en su carta para animarse -como lo hizo ella- a volar a través de la ventana de la imaginación y ayudarla a completar -con las propias ganas- estos "cuentos, actividades, dibujos y locuras varias" que creó -especialmente- para encontrarte, para encontrarlos, para que la encuentren...
Un montón así de páginas para soñar, para divertirse, para pensar... Un amigo de papel tan importante como los de carne y huesos... Un compañero que espera compartir sus juegos y sus lecturas y que está deseoso de verse vestido de fiesta con las palabritas y los colores que les regalen los chicos. Entonces -recién entonces- va a dejar de sentirse solo como ahora, de tan nuevo que es, tan falto de caricias infantiles todavía y con tanta alegría y afecto como tiene para dar.
Yo acepté la invitación de Verónica y pasé con este libro hermosos ratos de mis días.
¿Qué quién soy yo?
Una ex-nena, que en este momento se despide feliz, muy feliz tras haberse asomado a esta ventana.
Elsa Bornemann
Buenos Aires, noviembre de 1989.

EL POEMA DE BIENVENIDA para los chicos de primer grado:
Hola -Verónica-breve mensaje dominguero para responder a tu solicitud, realmente atractiva.
Ojalá que los versos que acabo de componer y que transcribiré a continuación respondan a tus expectativas.
Te agradezco mucho si -cuando te resulte posible- me avisás si los recibiste.
Afectuosos saludos,
Elsa Bornemann ( o Elsy).-
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¡Bienvenidos -chiquitos- bienvenidos
al primer año de escuela "florecida"!,
(porque está en Flores -claro- mis queridos,
el bello barrio porteño de sus vidas...).

Les mando -por el aire- mil besitos
y deseo que disfruten de las clases
con sus maestros y compañeritos...
¡Que sea siempre hermoso lo que pase!.

Y ahora me despido -emocionada-
con la esperanza de -un día- conocerlos,
reflejarme -de frente- en sus miradas...
Ah... ¡qué enorme alegría tendré al verlos!.-


Elsa Bornemann  (o Elsy).-

Por todo eso, por los poemas, por los cuentos, por los amores correspondidos o no, por la lectura, por todo, Elsy, hasta pronto.

1 comentario:

veronica bello dijo...

ves verito, cuando lei un libro tuyo te envie un mje dicindote todo lo que él habia dejado en mi, entonces mi mi alma crecio, ustedes, los escritores, los transportadores de emociones hacen estas cositas, seguramnete entiendas ahora mi primer mje. te acordas? me dijiste: "yo no soy gran cosa, soy una persona común y corriente que se tira gases, etc (lectura que me causo mucha gracia ,por cierto); yo no nesecito que despegues de la vida para decirte que tambien al igual que EB nos regalas momentos inolvidables y trascendentes. Gracias a vos Vero tambien.