27 mayo 2013

A PEDIDO DEL PÚBLICO, OTRA PREGUNTA SOBRE CONCURSOS

A pedido de una lectora, va otra cuestión sobre los premios literarios (que en verdad olvidé al escribir el post anterior):

¿Qué es el prejurado? ¿Para qué sirve? ¿Cuál es su función?
Veamos... pongamos que en un concurso literario ponen que el jurado está formado por Borges, Cortázar y García Márquez (dos que ya no están y uno que nunca me va a leer, así no me meto en problemas con nadie). Ah... hecatombe de originales... lluvia de libros capaz de inundar el planeta... el solo hecho de pensar que alguno de esos tres te puede leer debería contar como mismísimo premio. Después de eso, solo la gloria y la muerte. Pero no. No lo sueñes. El jurado no está en condiciones de leer toooodo lo que llega (recuerda, amable lector, de ese TODO del que hablamos en el post de abajo). El jurado leerá solo los diez o tantos originales que hayan pasado la evaluación del prejurado. Y por eso es que existe el prejurado. Forman el prejurado varias personas a veces con tanto nombre como el jurado mismo, escritores, editores, críticos, profesores, etc, pero que se sienten felices de hacer su tarea y quedarse a la sombra. El prejurado se reparte los originales que llegan (lo cual significa que no todos leen todo, sino que a cada uno le tocará leer una cantidad de textos, aunque cuando yo fui prejurado, una vez, leí todo pero eso es porque soy una neurótica intratable, en cambio todos los miembros del jurado sí leen todo lo que les toca, ya que deben conversar entre ellos sobre los libros leídos) y decide qué pasará al jurado y qué no. Como se darán cuenta, no hay que subestimar la tarea del prejurado, todo lo contrario. El prejurado es el que te sube la barrera del peaje para que sigas participando, el que te lleva de la mano hasta el director para que te dé un beso y te diga "siga así para orgullo de sus papis y maestros", el que te abre -o cierra- las puertas del cielo. Repito: no es tarea menor y no son menores quienes la cumplen. ¿Si alguna vez se les puede pasar algo bueno? Y, sí, qué le vamos a hacer. Son humanos, somos humanos, solo la literatura es divina.

3 comentarios:

Javier Tapia dijo...

Hola Verónica. A pesar de que hace 7 meses que escribiste esta entrada, te tengo que hacer una pregunta que me está rondando la cabeza como un buitre y a la que no le encontré respuesta en ningún lado (ni siquiera en la página de la AFIP): ¿tenés idea qué pasa si, por casualidad, gano un concurso en el exterior que, por supuesto, da un premio en divisa extranjera? Casi que doy por sentado que va a haber algún tipo de retención fiscal (y otra vez el buitre...), pero no tengo idea de cuánto es. No gané nada y no pienso mandar nada a ningún concurso extranjero (todavía), pero igual veo la sombra del buitre...

Verónica Sukaczer dijo...

Estimado: pido disculpas en la demora por responder. Por otra parte no soy una especialista en el tema pero... veamos... Cuando te llega un cheque en dólares del extranjero, la única opción es acercarse a un banco como Piano,y cambiarlo. Años ha te daban los dólares a cambio de una comisión. Ahora nada de dólar, te entregan pesos al cambio oficial. En caso de los derechos de autor las editoriales ya realizan el pago de retenciones (cuando te llega la liquidación vas viendo todo lo que te quitan) y por lo tanto el monto del cheque final es todo para vos. No sé cómo es el tema de los impuestos en caso de premios. No he participado nunca de un premio más allá de las fronteras. Pero supongo que cuando el premio es generoso lo que te conviene es viajar y recibirlo en mano. Esa es mi humilde opinión. Ahora anímese y envíe.

Javier Tapia dijo...

Ok. ¡¡Gracias Verónica!! Veremos qué pasa...