27 mayo 2012

EL ARTÍCULO DEL QUE HABLA EL MUNDO ENTERO

Soy mamá, esposa, escritora y...

el artículo que ayer provocó que:
-los vecinos de mi edificio se pasaran el diario Clarín entre ellos (no voy a salir de mi depto. por mucho tiempo).
-me llegaran ochocientos pedidos de amistad en Facebook, de los cuales rechacé setecientosnoventayocho (si entre que no sé quiénes son y no me cuenta, y no tienen foto ni tenemos amigos o intereses en común...).
-me mandaran mail un montón de personas que no sé quiénes son pero, casualmente, todos son sordos.
-aparecieran conocidos que no veo desde hace 30 años.
-mi suegra quisiera felicitarme.
-a pesar de escribir que no fue bueno para mí "ser un ejemplo de vida", todo el mundo me dijera que soy "un ejemplo de vida".
-me sintiera diva por un día.
-mi marido me dijera que estaba podrido de que todo el mundo le hablara de mí.
-mis hijos se emocionaran.
-yo saliera a decirle a todos que la foto salió mal, que no tengo la boca ni la nariz así. Igual el tema no me preocupa demasiado porque hay muchas fotos mías en la web que lo demuestran.
-y algunas cosas más.

Y los otros artículos que publiqué en Clarín, por si a alguien le interesa:
El adiós a Gustavo Roldán
Una guía para recorrer la Feria del Libro Infantil
Relación entre tecnología y literatura para chicos

03 mayo 2012

EL REGRESO

Pensaba matar este blog. Asesinarlo. Igual ya casi estaba muerto. Y es lógico. No puedo escribir acá y ahí y allá y en ese lugar y en el otro. Como que no da, ¿no? Escribir y escribir. Mientras en la primera mitad de mi carrera (en julio se cumplieron 20 años de la publicación de mi primer libro) yo escribía un libro por año y descansaba tres, ahora escribo uno detrás de otro. Miren:
"La última palabra", que saldrá por Norma en unos meses.
"La cena del dinosaurio", Del Naranjo.
"El mundo de abajo, relatos en gatonés II", esperando.
"El probador de espejos", EDB
y ahora otro, y otros después, y otro un poco más después.
Así no se puede, che. De tanta ficción, mi vida se me está haciendo ficción también.
Y sin embargo...
No pude matarlo. Para qué mentir. Me dio pena. Le tengo cariño al blog. Lo hice desde que era así de chiquito, lo cuidé, lo alimenté, lo escribí (¡otra vez!). Entonces me tomé un momento para pensar qué quería hacer con él, qué lugar ocupaba en mi vida ahora, si podía sobrevivir y ser digno de ser.
Y no. No sé. Tampoco tengo todas las respuestas, yo. Pero por lo menos me propuse intentarlo.
Mi interés ahora, todos lo saben, es la literatura. En particular la literatura infantil y juvenil (entre amigos, LIJ), la edición (¡soy editora!, pero eso va en otro post), y otras cosas literarias. Así que pruebo por ese lado, a ver qué sale.

Y lo que sale en este primer Regreso, son preguntas. Respuestas no, respuestas no tengo.

¿Por qué hoy en día se publican tantos pero tantos libros de LIJ?
¿Por qué hay tantos libros que parecen gustar solo a los adultos, pero no a los chicos?
Si los libros de LIJ llegan a los chicos a través de la escuela, si en general todo el grado lee el mismo libro para luego "trabajarlo", ¿dónde quedó el placer por la lectura?
Los chicos que leen el libro que indicó la maestra, ¿luego tendrá ganas de ir a buscar un libro por su cuenta?
¿Por qué no hay humor negro en los libros para chicos y sí, por ejemplo, en las películas de Pixar?
¿Qué son los valores? ¿Dónde están los valores? ¿Por qué los libros para chicos tienen que tener valores?
¿Por qué no existe crítica real de libros para chicos? ¿Por qué nadie dice: "ese libro es una porquería, si se lo compra a su hijo, no se asuste si este luego salta por la ventana"?

Creo que para empezar en este Regreso es suficiente, vamos bien.
De todas esas cosas quiero hablar. Veamos qué sale.