03 mayo 2012

EL REGRESO

Pensaba matar este blog. Asesinarlo. Igual ya casi estaba muerto. Y es lógico. No puedo escribir acá y ahí y allá y en ese lugar y en el otro. Como que no da, ¿no? Escribir y escribir. Mientras en la primera mitad de mi carrera (en julio se cumplieron 20 años de la publicación de mi primer libro) yo escribía un libro por año y descansaba tres, ahora escribo uno detrás de otro. Miren:
"La última palabra", que saldrá por Norma en unos meses.
"La cena del dinosaurio", Del Naranjo.
"El mundo de abajo, relatos en gatonés II", esperando.
"El probador de espejos", EDB
y ahora otro, y otros después, y otro un poco más después.
Así no se puede, che. De tanta ficción, mi vida se me está haciendo ficción también.
Y sin embargo...
No pude matarlo. Para qué mentir. Me dio pena. Le tengo cariño al blog. Lo hice desde que era así de chiquito, lo cuidé, lo alimenté, lo escribí (¡otra vez!). Entonces me tomé un momento para pensar qué quería hacer con él, qué lugar ocupaba en mi vida ahora, si podía sobrevivir y ser digno de ser.
Y no. No sé. Tampoco tengo todas las respuestas, yo. Pero por lo menos me propuse intentarlo.
Mi interés ahora, todos lo saben, es la literatura. En particular la literatura infantil y juvenil (entre amigos, LIJ), la edición (¡soy editora!, pero eso va en otro post), y otras cosas literarias. Así que pruebo por ese lado, a ver qué sale.

Y lo que sale en este primer Regreso, son preguntas. Respuestas no, respuestas no tengo.

¿Por qué hoy en día se publican tantos pero tantos libros de LIJ?
¿Por qué hay tantos libros que parecen gustar solo a los adultos, pero no a los chicos?
Si los libros de LIJ llegan a los chicos a través de la escuela, si en general todo el grado lee el mismo libro para luego "trabajarlo", ¿dónde quedó el placer por la lectura?
Los chicos que leen el libro que indicó la maestra, ¿luego tendrá ganas de ir a buscar un libro por su cuenta?
¿Por qué no hay humor negro en los libros para chicos y sí, por ejemplo, en las películas de Pixar?
¿Qué son los valores? ¿Dónde están los valores? ¿Por qué los libros para chicos tienen que tener valores?
¿Por qué no existe crítica real de libros para chicos? ¿Por qué nadie dice: "ese libro es una porquería, si se lo compra a su hijo, no se asuste si este luego salta por la ventana"?

Creo que para empezar en este Regreso es suficiente, vamos bien.
De todas esas cosas quiero hablar. Veamos qué sale.

2 comentarios:

poch fern dijo...

los libros obligados nunca son de placer! pero siempre se vuelve a ese libro cuando ya no es obligacion, por curiosidad, y se indaga y se descubre lo que antes era solo tedio!

Gus dijo...

¡Qué bueno que decidió regresar! La blogosfera sería igual de inmensa sin usted, ¡pero cuánto menos encantadora! Y eso que sus post no suelen ser, precisamente "encantadores"…
En fin, paradojas de la www.
Pero visto que anda pobre de respuestas (yo creo que Ud., respuestas, tiene… sólo que no las quiere compartir para no convertirse en la Salman Rushdie de la LIJ), le presto algunas:

¿Por qué hoy en día se publican tantos pero tantos libros de LIJ?
Porque es la moda. Como alguna vez fueron los videoclubs, las canchas de paddle o los parripollos. Ya volverá el agua a su cauce y sobrevivirán… los que sepan escribir y además, escriban cosas divertidas. El resto… podrán kiosquitos.

¿Por qué hay tantos libros que parecen gustar solo a los adultos, pero no a los chicos?
Porque, como alguna vez lo definió de maravillas L. Pescetti, se produce muchísimo material empleando un pensamiento infantil, o sea, un modo infantil de ver el mundo, pero este mundo no tiene por qué coincidir con lo que le gusta a los niños. Que sea infantil no implica que sea para chicos o que les vaya a gustar. Sería bueno que los creadores de LIJ lo entendieran.

Si los libros de LIJ llegan a los chicos a través de la escuela, si en general todo el grado lee el mismo libro para luego "trabajarlo", ¿dónde quedó el placer por la lectura?
¿Se pueden usar las palabras escuela y placer en la misma frase?. Lamentablemente, muy, muy poco de lo causa placer tiene que ver, hoy, con el sistema educativo… pero eso no es culpa de la LIJ y además, es otro tema.

Los chicos que leen el libro que indicó la maestra, ¿luego tendrá ganas de ir a buscar un libro por su cuenta?
Maybe yes, maybe not. Actualmente es difícil que un chico tenga ganas de buscar cualquier libro. Antes, están la tele, la compu, los otros aparatos con música o video, y después, recién después, la letra impresa. ¿Cuánto poder, cuánta atracción tiene que tener un libro para empujar a un chico en la búsqueda de otro? That is the cuestión. Al fin y al cabo, no dependerá de la maestra, sino del libro. Y además, recordemos que en el Planeta Niño, las maestras no miden bien como recomendadoras.

¿Por qué no hay humor negro en los libros para chicos y sí, por ejemplo, en las películas de Pixar?
Porque no queremos aceptar que los chicos son, a veces, tremendos turros, y a veces, hasta buenos HdP, ¡y que lo disfrutan! O por qué, sino, el golpe o la caída son recursos básicos de los dibujitos animados. Por otra parte, el humor negro potable, requiere de cierta dosis de inteligencia que en los chicos siempre se encuentra, pero en los autores, no tanto.

¿Qué son los valores? ¿Dónde están los valores? ¿Por qué los libros para chicos tienen que tener valores?
¡Valor, valor, qué grande sos! Porque a los chicos hay que educarlos, Vero, hay que enseñarles juegos donde "nadie pierde", hay que nutrirlos de lecciones disfrazadas de otra cosa. ¿O no era para eso la LIJ?

¿Por qué no existe crítica real de libros para chicos? ¿Por qué nadie dice: "ese libro es una porquería, si se lo compra a su hijo, no se asuste si este luego salta por la ventana"?
Porque la LIJ se ha convertido en una "hermosa familia" donde las formas van por delante (¿la hipocresía?) y lo importante, es cuidar la quintita. Sucios, feos y malos, abstenerse.

Perdón por lo extenso.
No desaparezca, Ud e'nesaria.