06 septiembre 2009

PECADOS LITERARIOS (que nadie está exento de cometer)

Creer que se ha escrito realmente lo que uno tenía en la cabeza (pecado típico de tallerista).
Escribir una obra fabulosa con un primer párrafo olvidable.
Escribir un cuento fantástico, pero al final todo resulta ser un sueño (pecado típico de autor inseguro).
No darle bolilla a los errores de ortografía porque total el editor los va a corregir si la obra es maravillosa.
Creerse escritor luego del primer cuento publicado en una revista que nadie lee.
Decir que uno "no corrige" porque lo que importa es la espontaneidad.
Decir que uno "no corrige" porque la literatura es escribir sin pensar, dejar que las palabras fluyan.
Ganar una mención en un concurso literario de la Biblioteca Popular Platero y yo de Villa Tachito, y decirlo a los cuatro vientos.
Escribir un gran cuento con un título lamentable.
Escribir un gran título para un cuento lamentable.
Creer que los adjetivos ayudan a plasmar los sentimientos con que uno escribe.
Creer que los adjetivos ayudan.
Compararse con escritores de moda para contar el estilo propio ("escribo como Cucurto, ¿viste?").
Creer que los editores son todos unos hdep porque no te publican.
O que existe un boicot editorial contra uno mismo.
Escribir sin signos de puntuación porque un gran escritor así lo hizo.
No saber usar los signos de puntuación.
Repetirse hasta el infinito, contando una y otra vez la misma historia en el mismo estilo.
No leer buena literatura incansablemente "para no contaminarse".
Creer que si se lee fácil, no es literatura.
Creer que si es entretenido, no es literatura.
Escribir bajo el influjo de grandes emociones.
Buscar en Internet consejos para escritores.
Enviar cuentos o novelas a escritores que uno no conoce, pidiéndoles que lean el trabajo y les den una opinión.
Escribir para el mercado, lo que se vende.
Defender a muerte los cuarenta lugares comunes que uno escribió en su minirrelato.
Decir que uno escribe sólo "para sí mismo".
Poner siempre algo de sexo o de violencia en cada texto, porque eso "es lo que el público espera".
Escribir para chicos con diminutivos.
Creerse por encima de los lectores.
No leer literatura popular (ni siquiera como curiosidad para saber qué se está leyendo en un momento dado) por prejuicio.
Creer que todas las mujeres escritoras escriben estilo "Allende".
Hablar de libros y de literatura y sólo de libros y de literatura.
Cargar siempre con un libro clásico que nunca se leyó, como accesorio de moda.
Descreer de los talleres literarios.
Creer demasiado en los talleres literarios.
Nunca darle una mano a quien empieza.
No divulgar jamás el nombre de un editor, para evitar que el enemigo le envíe sus libros.
Escribir como si se tuviera una fábrica de libros: uno tras otro sin descanso.
Autopublicarse (pecado mortal).

8 comentarios:

Pararrayos dijo...

Siempre tan sintética, efectiva, con cáscara dulce, interior algo ácido, pero jugoso...Vero, lo descubrí ¡sos un kinoto! Por esas cosas me hice lector subtitulado. Por otra parte, el peor pecador es aquel que por miedo a pecar, no peca. Se paraliza. De esta lista cometí un par de pecados (por las dudas no la vuelvo a repasar). Abrazo.

Saurio dijo...

Excelente.

Nada más que decir.

Dragon de Azucar dijo...

Para algunos, autopublicarse no es un pecado mortal, sino la última opción. No todos conseguimos jugusos contratos con editoriales importantes.

Saludos

Malm dijo...

Excelente la lista. Por otro lado, autopublicarse es un pecado mortal si a lo que aspira uno es a ser un escritor profesional.

Alba dijo...

Siempre vi decálogos de consejos , pero nunca un catálogo de errores, cometo unos cuantos y supongo que a partir de ahora tendré más cuidado


Besos.

A.S dijo...

Donde dice "buscar en internet consejos" es una paradoja ¿no?
"Jugosos contratos" sría el primer ítem en una lista de mitos sobre la literatura argentina.
Autopublicarse es lo que hicieron al principio Coelho y un psicólogo que luedo vendió muchisimo, hasta que un ghostwriter se le vengó...

Lamentablemente coincido con vuestra lista, muchos de esos errores se cometen por mística y entusiasmo, dos excelentes razones para equivocarse.

un saludo

Salemo dijo...

Todos los caminos, no solo los literarios, están llenos de errores y pecados. Algunos insconcientes, otros a sabiendas e intencionados. Seguir escribiendo por placer los desvirtúa a todos ellos.Escribir con "intención de" los avala. Suelo escribir sin intención de nada.
Así escribís, dirán algunos. Es lo que hay, digo. Y sigo.
Muy buena la lista, aunque parezca que la estoy criticando. Es por eso del cristal con uno la mira, nada más.
Saludos.

Paloma dijo...

Genial!!!
Se pueden cometer todas??? jajaja