28 abril 2009

INSTRUCCIONES PARA RECORRER LA FERIA

Con este título bien cortazariano, dejamos inaugurada la Feria del Libro 2009, que podrán recorrer y disfrutar gracias a los siguientes datos:

Los baños están en excelente estado. Limpios y hay papel higiénico. Yo creo que muchos nos traumatizamos para siempre con los baños de la vieja feria (que siguen siendo los baños de la feria infantil), pero eso pasó, ya fue.

Cada sector está ahora alfombrado del color que le corresponde (cambio que se realizó debido a las quejas de la gente que siempre necesita quejarse de algo), lo cual es muy bueno para paseadores obsesivos como yo que necesitan organizarse el camino.

Estacionar el auto una tarde completa cuesta lo mismo que un buen libro. Así que a menos que piensen leerse el auto, no vale la pena. Ayer, por primera vez en mi corta vida, ¡ida y vuelta en colectivo!

El recorrido ideal, según quién escribe, es: entrada principal, de allí a la derecha, al pabellón azul. Una vez traspasado el límite verde/azul, otra vez a la derecha, hasta el fondo. Doblar a la izquierda hasta donde está el rincón infantil o algo así. Medio giro izquierda, y empezar a recorrer los pasillos a lo largo. Si siguen mi orden, desembocarán en el pabellón verde sin problemas. El pabellón verde se recorre también a lo largo (que vendría a ser a lo ancho del pabellón azul), con el inconveniente de que hay stands que cortan el camino y hay que ingeniárselas para traspasar esos escollos. Deberían terminar de recorrer el pabellón verde (¡menos los stands principales que dan a la salida!) frente al límite con el pabellón amarillo (aunque en verdad la alfombra del pabellón amarillo parece verde clarita, no amarilla) y de cara casi al stand de Colihue. Bien, siguen hacia el fondo, y ahí... ahí van para donde se les cante.
Y cuando se van, ahí miran los stands principales.

Lágrima chica con croissant tostado $13,50.

En la Feria, lean bien, NO se compran libros que se pueden conseguir en cualquier momento en cualquier librería. Sin discusiones.

Hace calor. Sí, afuera también. Pero eso es atípico. En la Feria siempre hace calor. Los focos de los stands te matan. Hay que ir con remera y llevar saquito para después. En realidad el tema de la ropa es todo un tema. Una se puede encontrar con conocidos (escritores, editores, etc), por lo cual hay que ir con un look "elegante casual zapatos cómodos". Collares largos no porque te joden cuando mirás libros.

En el stand de Salta, por lo menos ayer, repartían colaciones de dulce de leche. Cualquiera sabe que las colaciones son una de las cosas más ricas que tiene nuestro país. Pues bien, me mostré interesada en los libros salteños sólo y exclusivamente para que me dieran una colación, y no me la dieron. Y a mí me dio vergüenza acercarme o pedir, porque se supone que uno va por los libros, no por las colaciones.

Israel está raro (no se lea esto como una opinión política). Tiene un stand sólo de comics. O es un stands de comics israelíes y no el stand de Israel. No sé, cuando vuelva me fijo bien.

Hablando de comics, el stand de La Revistería es un sueño. Yo quiero quedarme a vivir ahí y leerlo todo. Pero imposible comprar. Los precios están en euros.

Los libros de las mesas de saldos son siempre los mismos, año tras año.

Los stands que una intelectualoide como yo, y por lo tanto cualquiera que quiera parecer intelectualoide busca en la feria: FCE, Paidós, Alianza.

Ley de Murphy de la Feria: los libros que uno busca desesperadamente nunca están. O se agotaron, o no se importan más, o no los encuentran pero estaban seguro, o nadie los conoce, o nunca se escribieron.

Mi tiempo en recorrer la Feria, mirando mucho y hasta leyendo un poco, como para tomar de promedio: cinco horas. Aunque en verdad a la tercera hora ya no puedo caminar, las rodillas me tiemblan y pierdo mi capacidad de comprensión lingüística.

Lo que sale el diccionario Moliner: ¡¡¡más de $600!!! Tampoco este año.

Tusquets se mudó de lugar. Les digo, por si alguien se interesa.

Dos stands que se merecen el premio a la no renovación ad eternum: Colihue y De la Flor. Pero el kiosco de De la Flor me encanta. (¡Y aparte aparezco entre los autores de la editorial! Con el apellido mal escrito pero no importa).

Digo yo: me parece muy bien que se esté promocionando el bicentenario en la Feria pero... ¿no podían hacerles a los pobres muchachitos y muchachitas trajes verdaderos a medida, en vez de vestirlos así, tan de crisis, con esos smokings y vestidos antiguos alquilados en una casa de cotillón?

Salvo algunas excepciones, los vendedores y vendedoras son cada vez más jovencitos y NO saben de libros. No insistan.

Un stand para comprar completo: el de Parker. (Quiero, quiero, quiero).

Listo. Vuelvo mañana miércoles 29 a firmar en Norma a las 17. (Firmar, en idioma escritorés significa responder dónde está el baño y decir que una no trabaja ahí y no conoce los precios) y el jueves 30 a las 18 para lo de los premios de Sigmar.

Libros comprados Feria 2009: 6 títulos.

Hasta el año que viene.

2 comentarios:

Ivana Carina dijo...

Excelente!

Cada año espero tu entrada sobre la Feria del Libro para "pasear" con vos, ya que por 1500 razones (léase kilómetros) me resulta un poquito incómodo llegar! Jaja!

Sos una genia, sin lugar a dudas! Y una guía "feriesticadel.libro" fenomenal! Jajajaa!

Gracias!!

Beso!

Pea dijo...

Si viviera en tu pais y ciudad seguiria tus intrucciones porque me parecen muy utiles, una no sabe donde ir y se desespera por no alcansar a ver todo, pero con instrucciones es más facil.
Como no dispongo de un sueldo ni nada, todavia no puedo ir en pie de compradora, pero cuando trabaje de seguro me traigo una buena cantidad, y si no es cantidad que sea calidad, mejor lo segundo.
Seria hermoso encontrar una saga de libros que he buscado desde hace años y nunca he encontrado en Chile.
Que estes bien.