11 julio 2008

LA CULTURA

-¿Te acordás qué era la cultura?
-...
-Dale, eso, la cultura.
-¿Esa serie de televisión..?
-¡No viejo, no puedo creer que no te acuerdes!
-Sí, sí, me acuerdo... es que me falta la palabra... una vez fuimos...
-¡La cultura, che! El conjunto de saberes que se adquiere a través del arte, las ciencias, esas cosas.
-¡Eso! Lo tenía en la punta de la lengua. ¿Y por qué dejamos de ir?
-¿Pero no te digo que no es un lugar?
-Sí, sí, te entendí. Ok, ¿por qué dejamos de comprar cultura?
-Por eso, lo que vos dijiste, porque ya no la pudimos comprar.
-Ah... viste que yo sabía.
-Se nos fue yendo la cultura de a poco... qué lo parió. Al principio dejamos de comprar cedés, porque estaban carísimos y nos bajábamos la música.
-Qué épocas aquellas. Me acuerdo cuando me pasaba todo el día bajando rock nacional.
-Después dejamos de comprar libros...
-¿Y esos los bajamos?
-Dos o tres nomás. De música conseguís lo que querés, pero con los libros es más difícil... no encontrás muchos. Además viste que a mí me revienta la vista leer en la pantalla. Y si los imprimís, te cuesta lo mismo.
-Ni idea de cuánto debe costar un libro ahora...
-Y... ponele alrededor de 50 mangos.
-Importados ni en pedo.
-Después dejamos de ir al cine. Porque aunque nos bajábamos películas, las buenas nos gustaba verlas en pantalla grande y con buen sonido. ¿Te acordás?
-Cómo no me voy a acordar... Creo que la última película que vi en el cine fue "La vida de los otros". Un peliculón.
-...
-Che, ¿hay cines todavía?
-Pocos, me dijeron. Los multicines cerraron y los terrenos se vendieron para hacer torres. Y en un par pusieron ferias americanas. Traen ropa usada de Estados Unidos. Te conseguís una remera Nike por dos mangos.
-Tendríamos que ir.
-Y el teatro...
-¿Qué teatro?
-No, te digo que el teatro... que me acuerdo del teatro...
-Yo quise una vez ir a ver el Cirque du Soleil o como mierda se llame. Salía con una mina a la que le gustaban esas cosas. Pero la entrada salía como 600. No te miento.
-¿Y qué pasó?
-Cambié la mina por una de bajo mantenimiento.
-Yo también quise ir a un par de espectáculos. Pero imposible, viejo, imposible. ¿Sabés a quién quise ir a ver? A unos artistas catalanes que hacían una obra sobre la silla, pero costaban un huevo las entradas.
-Vos te enganchás con cualquier porquería. Te pongo una silla en el living y la mirás por dos horas y ya está.
-¿Pero vos te das cuenta de que la cultura sólo está disponible para la gente de guita?
-¿Y ahora te venís a dar cuenta, gilún?
-No... yo digo... porque esa gente como que ya tiene cultura, ¿no? Y a la gente que no tiene nada, tampoco le llega.
-Acabás de descubrir cómo funciona el mundo occidental capitalista, te felicito.
-No seas pelotudo. Es serio lo que digo. Porque un cigarrillo de paco lo conseguís a dos pesos, pero un libro ni en pedo.
-¿Vas a romper mucho las bolas con el tema?
-Si te jodo me callo. Yo decía nomás. Porque yo siempre creí que la cultura, el arte, te puede cambiar la vida. En serio.
-Estoy aburrido. ¿Hoy qué hay para ver?
-Lo del baile en el caño.
-Dale, ponelo. ¿Tenés una cerveza?
-Esperá que me fijo.
-Por lo menos nos queda la tele.
-Por lo menos...

8 comentarios:

Mumina dijo...

Ajajajajajaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!

Señora,ud.me ha sacado mi primer sonrisa del día y fíjese a qué hora estamos.

Jazmin dijo...

Veronica te aplaudo, excelente....
lo disfrute leyendo y lo pense dos veces y cuan cierto es...
Excelente.
Saludos.

//delett dijo...

glup cuando grande es la aeroestatica tierra capital para no calzar en ella el arte. quedan las pantallas de sangrantes pinturas, pdf corazonados, enclencos mp3 y jugarselas a no cablearse...

  dijo...

por lo menos qeda la tele... y si la tele transmitiera cultura? o al menos algo más interesante que el baile del caño...
Muy buenooo!!!

Borgeaud y Croce dijo...

Hola Verónica.
Verdad es que algunas formas de la cultura han naufragado, pero en una de esas se han transformado.
Somos resistentes a los cambios, en cualquier orden.
Sigue habiendo teatro de entradas accesibles -en el Teatro San Martín, por ejemplo- y desde hace añares ver espectáculos como Circo du Soleil es prohibitivo para la mayor parte de los mortales.
En la tele, basura hubo siempre. Lo que pasa es que alguna, con los años, parece ser que se considera "de culto". Recordemos los programas de POrcel y Olmedo, que no eran precisamente un dechado de cultura.
Lo que refleja la tele es nuestra propia imagen. Si nadie viera el baile del caño, otro sería el cantar.Ofertas distintas hubo y hay. El programa de Sasturain, la programación de canal 7 en buena parte, el canal Encuentros, el canal á. Que no los mire nadie, es otra historia.
Tengamos cuidado de no creernos mejores de lo que somos.Tampoco una entrada al cine es tan pero tan cara para una sociedad que se compra ropa y autos de varios miles de mangos como si fuera agua.
Cierto, hay quienes no pueden comer diariamente y hay quienes viajan a Europa o EEUU como a Rosario. Pero siempre los hubo.
me parece que se corre el riesgo de quedar envejecidos y chocheantes.
Música de la buena se puede ver a diez y quince pesos la entrada. Y hay ofertas en cantidad. Los CD valen 20 mangos (y los piratas, ni hablar)
Hay ciclos de cine en el San Martín por precios módicos.
Pero elegimos las películas de cuarta en vez de Aniceto.
Y bueno. A no quejarse.
Es materia discutible lo que decís. Me gusta que dejes la inquietud.
Ah, y recordemos que el arte no cambia nada. caso contrario otro sería el mundo.
No vivimos la mejor de las sociedades pero tampoco el infierno.
En una de esas, es cuestión de quitarse las telarañas mentales.
Un abrazo
Y gracias por ayudar a pensar en voz alta.

Osvaldo.

ALMITA dijo...

buenisimo Verónica!
Una tristeza, eso sí...
Un beso

Veroka dijo...

Coincido con Osvaldo, espectáculos buenos hay, no serán masivos pero existen. Yo no tengo cable pero canal 7 esta bastante bueno al respecto, y Ver para leer(Telefe) tambíén. Tinelli... sin palabras, la gente elije verlo...

Verónica Sukaczer dijo...

Gracias a todos por sus comentarios. Claro que siempre hay opciones gratuitas y accesibles. Un texto ficticio jamás puede abarcar toda la realidad. ¡Pero yo quería ir al espectáculo de las sillas! Y saber que muchos actos culturales me están vedados económicamente bueno... así salió.