14 abril 2008

¿LIBROS? ¿QUÉ LIBROS?

-Bobe... -me llama mi nieto mayor (luego de una ardua pelea con mi nuera católica, y con mi hijo a su favor, cómo no, logré que mis nietos me llamaran Bobe, en recuerdo de mis raíces judías).
-¿Qué Verónico? (mi hijo le puso ese nombre en homenaje saben a quién, a pesar de que entre los ashkenazis no se acostumbra poner el nombre de la abuela viva, porque en la época en que vivían todos juntos, la muerte, al susurrar el nombre del futuro occiso, podía llevarse por equivocación a la criatura. Pero luego de pelear por el bobe no me quedó fuerzas para más, y están de moda los nombres al revés, los que eran comunmente para varones se usan para mujeres, y viceversa. No me pidan más explicaciones).
-¿Vos leías libros?
-¡Claro que leía libros! Tenía una biblioteca que era mi orgullo, de pared a pared, de piso a techo.
-¿Y no te pesaban?
-¿Qué cosa?
-Los libros. ¿No se te cansaban las manos?
-Buenos... yo a veces leía horas y horas seguidas, ahí sí. Pero a los que amábamos los libros nos encantaba también el objeto libro.
-¿Y por qué ya nadie tiene libros?
-Pasaron dos cosas Verónico. Por un lado la crisis del papel del año ´22. Y por el otro, me pasó lo mismo que cuando quise comprar la cámara digital.
-¿Qué?
-Que tuve que vender mis tres cámaras fotográficas para comprar una digital. Para poder seguir leyendo, para comprar un e-book, tuve que vender mis libros. Pero de todos tengo una copia digital.
-¿Y cómo era..?
-Ay... había libros grandes, chicos, de tapas duras, blandas, de páginas blancas, amarillas... Con dibujos, sin dibujos. Cada uno tenía sus manías y mañas con sus libros. Por ejemplo, yo les ponía mi nombre en la primera página, si al terminar de leerlo consideraba que era un libro digno de guardar en la biblioteca. En general usaba señalador para marcar por dónde iba leyendo, pero si no encontraba uno que me gustara no tenía problemas en doblar el ángulo de la hoja. Y podía subrayar párrafos que me llamaran la atención o hacer anotaciones en los márgenes. Cada libro era un viaje, uno nunca sabía a dónde podía llevarlo.
-Yo me muero si tengo que llevar encima un libro.
-Eran más pesados que los e-books, es verdad, pero... mirá, Stephen King decía que "un libro es la magia más portátil que existe".
-Y de leer en un e-book nada, ¿no?
-Sí, a veces leía. Pero me hacía doler la cabeza. Y además yo siempre leí en la cama o tirada en algún sillón, y la compu, por más que era portátil, no era cómoda para llevar. De todos modos llegó el día... y te juro que lo hice con una mezcla de vergüenza, de pesar, de emoción, de duelo.
-¿Qué cosa?
-Llegó el día en que leí mi primer libro completo en la compu.
-Ah, no en el e-book.
-Todavía no habían llegado los e-books a Argentina. Tal vez podías comprar uno por Internet, pero no eran comunes ni conocidos.
-¿De qué prehistoria me estás hablando?
-Del 2007, 2008. El año en que me rendí, podríamos decir. El año en que me dí cuenta de que la era del e-book iba a llegar para quedarse y que no era algo tan malo, que había que darle paso a las nuevas tecnologías, que los árboles estarían agradecidos, y que después de todo, la historia era la misma. Lo único que cambiaba era la forma de llevarla. Si a mí me daban una pantalla que se pudiera leer con tanta comodidad y claridad como el papel, y un aparato fácil de trasladar y de leer en la cama, bueno... lo iba a adoptar. Así como lo hice con toda la tecnología. Lo cual no significaba dejar de comprar libros impresos ni deshacerme de mi biblioteca. Eso vino después y no pude controlarlo.
-Pero todavía no me dijiste qué leíste en la compu.
-Me habían recomendado un libro, "Eres una bestia, Viskovitz", de un italiano llamado Alessandro Boffa. El libro no existía en Argentina y estaba agotado en España. Lo intenté por todos lados y por todos los medios pero nadie tenía planeado volver a editar ese texto. Y justo lo encontré en Internet. En formato .pdf, así que lo bajé. Pero ese primer libro lo imprimí y lo mandé a anillar. Es decir que usé la compu sólo como medio, pero lo leí en papel, y lo guardé en mi biblioteca. El librito lo merecía.
-Ah... trampa.
-Algo así. Uno no puede cambiar de libro a e-book de un día para el otro. Pero después... bueno...resulta que yo tenía muchas pero muchas ganas de ver ciertas obras de teatro, pero como todavía no me habían puesto los oídos biónicos no me servía de nada ir al teatro. Así que me puse a buscar los textos en Internet. Y encontré ART. Excelente. Esa obra la leí completa en la compu. Fue la primera. Después pasó que vi una película, "Soy leyenda", al tiempo que leía las críticas que decían que no tenía nada que ver con el libro, y me dio curiosidad saber por qué. Conocía el libro, fui una gran pero gran lectora de ciencia-ficción pero no había leído ese porque trata de vampiros, que nunca me interesaron. Pero las críticas de la película me llevaron a buscar el libro. Lo bajé de Internet porque simplemente quería hojearlo, no me interesaba tenerlo en mi biblioteca.
Lo leí en la cama, la notebook a un costado. Y cómo me enganchó. El libro me encantó. No me hizo doler la cabeza, pero sí me trajo el deseo de tener ese libro. Todavía sentía que en la PC el libro era... nada, un archivo, no un LIBRO. No sé si me entendés.
-No.
-Ok. No importa. Lo cierto es que ese fue el comienzo. Me dieron ganas de tener un lector de e-book, y sabía que cuando llegaran a la Argentina lo compraría, y que algún día compraría libros digitales como había comprado libros de papel, y que nadie moriría por eso.
-¿Y no extrañás nada de los libros de papel?
-Extraño todo. Ahora, cuando quiero buscar una frase, tengo que prender el e-book, cargar el libro, esperar que arranquen los programas, buscar, etc, etc. Antes tomaba el libro y pasaba las páginas. Son mundos diferentes. Pero también extrañaron la magia de la radio los que vivieron el nacimiento de la TV... El tiempo corre.
-¿Sabés abu?
-¿Qué?
-Lo que me contaste no me sirve para nada para la tarea.
-Bueno... bárbaro... gracias a vos también.
Verónico se aleja. Le dice a la madre que estoy senil, que digo cualquier gansada, la madre, mi nuera, le dice que sí, que mejor no me moleste porque después me pongo a recordar las buenas épocas y es ella la que me tiene que escuchar. Yo no veo la hora de que se vayan las visitas y pueda irme a la cama con mi lector de e-book, y tres o cuatro libros digitales para elegir.
Lo que no sabe mi nieto es que cuando vinieron a buscar mis libros, durante la crisis del papel, yo no los entregué. Por lo menos no todos. Los transformé en colchón y hoy duermo sobre ellos. Y cuando se acaba la batería del e-book, que dura sólo tres horas (no me alcanzó el dinero virtual para un aparato mejor), meto la mano bajo las sábanas y busco un libro de verdad.
Que no se apaga.

7 comentarios:

Ivana Carina dijo...

Ay ese nieto Verónico! ajajjaa!
Y esa Bobe que tiene libros como colchón, me encantó!!!
Por suerte, todavía hay papel y libros que guardar en la biblioteca!!!
Los e - book...., me matan la vista! jejeje!
Muy bueno el post!!

Ivita dijo...

HOLA VERO!
CoMo ESTAS? TE ACORDAS DE MI? SOY IVANA TE HABIA ESCRITO HACE UN TIEMPO CONTANDOTE QUE SOY HÍPOACUSICA, QUE ESTUDIABA LETRAS Y QUE TENIA TU LIBRO NUNCA CONFIES EN UNA COMPUTADORA JEJE. TE CORDAS QUE HABIA LLEGADO A TU BLOG DE HIPOACUSIA CON LA IDEA DE CREAR EL MIO? AL FIN ME ANIME Y LO CREE, ES SOBRE DISCAPACIDAD PORQUE NO QUIERO DEJAR A NADIE AFUERA, QUE EL GRUPO SEA GRANDE Y LA INFORMACIÓN MUCHA. APARTE TENGO UNO PERSONAL TAMBIÉN, ESTAS INVITADA A VISITAR AMBOS, VOS Y TODOS LOS QUE QUIERAN SON BIENVENIDOS.
CHE ME ENCANTO EL POSTEO, ¡ESTA MUY BUENO! JEJE ME HIZO REIR EL FINAL, MUY LINDO, TIERNO.
¡BUENO UN ABRAZO Y EXITO EN TUS COSAS!
IVANA

marcelo dijo...

Eso, que no se apague, Verónica.
saludos,
M

singular dijo...

En mi casa mi papà dice que comemos papel, quizàs sea lo màs saludable, no el saber porqué lo dice, sino saber que el papel se come.

Estaba buscando nosè què de Tilcara y dí con pucará y un gran papelerío nominal. ¡què lindo!

Carmen dijo...

Hola Vero! Como andas? Me encantó tu post, yo soy una adicata a los libros pero ten CUALQUIER FORMATO!!!!. Dos palabras y ya me engancho. No te digo si estan bien escritas. . . . Llevo tiempo leyendo tus blogs y tanto me gustan que te he dejado un parde regalos en www.carmen-aida.blogspot.com.
un gran abrazo
carmen

Gabi dijo...

Por una cuestión ambiental (el papel se hace con árboles) el e-book es cada vez más recomendable. También lo es por una cuestión económica, ya que en este momento en la web se puede conseguir casi todo y es más económico adquirir un e-book. Nos podemos resistir por un tiempo, sobre todo si somos adoradores del libro-objeto, pero la tecnología nos va a superar.
Te recomiendo como un buen lector de e-book los nuevos celulares que corren aplicaciones java. Podés pasar cualquier archivo .txt al celular de una forma muy sencilla con un programita llamado Tequila. Se puede configurar el tamaño de texto para no arruinarte la vista, y la batería te dura muchas horas. Yo leí muchos libros de esta manera, y la ventaja accesoria es que podés leer en la cama con la luz apagada (para no crear conflictos matrimoniales.
Muy lindo el blog, me gusta mucho tu forma de escribir. Hasta la próxima visita!!

Verónica Sukaczer dijo...

Gabi: buenísima la información. La voy a tener en cuenta. ¡Pero igual quiero un lector de e-book hecho y derecho! :-).

Lectores que viajen a EE.UU... ya saben qué traerme de regalo de cumpleaños.