14 febrero 2007

¿CUÁNTO TIEMPO SE DEBE RECORDAR UN VIEJO AMOR?

Soy nostálgica de mis amores pasados, porque cada historia inconclusa me dejó una pregunta sin respuesta. Y no soy de las que aceptan quedarse sin respuestas. No saber, lo he aprendido a lo largo de la vida, es lo más angustiante que existe. No saber es no tener a qué aferrarse. No saber es no poder cerrar una historia.
Hoy mi marido me desayunó con tres jazmines y una rosa, y el recuerdo de que desde hace unos años se instaló el festejo del día de los enamorados en nuestro país. Para mí el día de los enamorados fue y seguirá siendo el 21 de septiembre. La primavera es el símbolo del amor, no este calor bochornoso que te encuentra deseando que la vida se normalice y comiencen las clases.
Les decía, entonces, que pesar de que continúo felizmente casada con mi primer marido, nunca he podido dejar de fantasear con aquellos amores perdidos. Que no fueran tantos, no se crean. Si quitamos a éste, y a ése, y al otro más, y al primero, porque ahí es fácil confundir romanticismo con amor, aunque en verdad lo que te confunden son las hormonas, son sólo dos en los que pienso, y -a veces- sueño. Dos hombres -he mantenido una conducta heterosexual a lo largo de mi vida- a los que de verdad quise, o creí querer, y que por algún motivo que no conozco, en un momento dejaron de quererme.
Yo creo que es increíblemente rica la experiencia de que te rompan el corazón. Claro, después de meses o años de llorar como una desposeída, de intentar suicidarte a fuerza de chocolate, de llamarlo y cortar, de aparecer de casualidad en los lugares que frecuentaba, de escribirle alguna carta larguísima que por suerte no enviás, y de creer que la vida se ha terminado y el resto será un desierto de amor, una comienza a darse cuenta de que tener el corazón roto, y vivir luego su milagrosa recuperación, es una circunstancia que te cambia, te hace madurar, te sirve de inspiración y te enseña más de la vida que cinco licenciaturas y dos posgrados en el exterior.
Pero no he podido dejar de pensar. No puedo. Pasaron veinticinco años, veinte, quince. Y no puedo. No puedo -y esto es un pecado mortal habiendo hijos de por medio- pensar si con ellos la cosa hubiera sido distinta. ¿Hubiese sido más feliz? ¿Tendría más dinero? ¿Nos hubiéramos rendido a la rutina con el tiempo o todo seguiría siendo como el primer día? ¿Qué vida hubiera llevado? ¿Viajaríamos? ¿Nos acurrucaríamos por las noches frente a un hogar de leña, y nos contaríamos nuestras vidas? Imagino la vida con ellos como si se tratara de la película de Hallmark de la semana, mientras que mi vida real se parece más a una serie de HBO.
No puedo dejar de pensar. Y como pienso y fantaseo, los busco.
Tengo la suerte -o pésima suerte- de que mis dos amores perdidos tienen trabajos públicos. Y como tienen trabajos públicos, están en Internet. Sé lo que hacen. Los espío en el mundo virtual. Y me pregunto si eso que hacen los hace más felices que haber seguido conmigo. Y me pregunto con quién lo hacen. Eso no me lo responde Intenet. Sé de qué trabajan, pero no sé si se han casado, si son felices, si tienen hijos, si alguna vez piensan en mí. Si he dejado alguna huella en ellos. O si soy una anécdota. La idiota que se enamoró en serio. La que pensaba que uno sería el hombre con el que pasaría su vida, el padre de sus hijos. O que el otro sería la aventura, la pasión. O si ni siquiera me recuerdan.
A uno de ellos lo veo seguido en fotos en la red y hasta en TV. Envejeció. Parece un hippie viejo y fumado incapaz de ofrecerle un lugar seguro a una mujer. Eso quiero creer. Del otro nunca había encontrado una foto. Hasta hace unos días. Me parece. Una foto con su nombre en un sitio web. A ese que era el amor de mi vida, que sería el padre de mis hijos, no pude reconocerlo. Busqué una foto suya de hace ...y pico de años, y la puse al lado de la actual. Ni siquiera se parece. Si uno se fija en los ojos, y en la nariz, y en la frente, todo por separado, hay ciertas similitudes. Pero podría mañana pasar a mi lado que no lo reconocería. Aunque siga soñando con él. Parece gay. Eso quiero creer.
Entonces se instaló una duda: ¿es tran frágil la memoria o lo son los viejos amores? Y además, ¿cuándo tiempo se debe recordar un viejo amor, si una se ha recuperado y ha seguido con su vida y con otro amor que, sobre todo, nunca se ha ido? ¿Y por qué seguimos deseando aquello que no pudimos tener o no supimos mantener? ¿Es todo una fantasía con la que nos castiga nuestro orgullo de mujeres heridas, o sobrevive de verdad cierta nostalgia romántica? ¿Ellos se merecían nuestro recuerdo? ¿Eran realmente tan buenos tipos, tan queribles, tan simpáticos, tan únicos, o simplemente fueron los que nos torcieron la vida de alguna manera? Porque la verdad es que aunque una se haya recuperado, cada vez que nos rompen el corazón algo de este muere para siempre. Una ínfima parte, si se quiere. Como en un infarto. Una parte del músculo ya no vuelve a funcionar. Ese es la marca que nos dejan los viejos amores. Pero por suerte, sabemos que si de pronto nos cruzáramos, y nos reconociéramos, nos daríamos cuenta de que lo que tenemos hoy en día es mucho mejor. Y tal vez dejaríamos de fantasear, de idealizarlo. Por eso es que se necesitan las respuestas. Porque si no la vida se convierte en un círculo del que no sabemos cómo salir.
Idea Vilariño dijo todo esto mucho mejor:
Ya no/Ya no será./Ya no/viviremos juntos/no criaré a tu hijo/no coseré tu ropa/no te tendré de noche/no te besaré al irme./Nunca sabrás quien fui/por qué me amaron otros./No llegaré a saber por qué/ni cómo nunca/ni si era de verdad/lo que dijiste que era/ni quien fuiste/ni qué fui para ti/ni cómo hubiera sido/vivir juntos/querernos/esperarnos/estar./Ya no soy más que yo/para siempre y tú ya/no serás para mí/más que tú. Ya no estás/en un día futuro/no sabré dónde vives/con quien/ni si te acuerdas./No me abrazarás nunca/como esa noche/nunca./No volveré a tocarte./No te veré morir.
Así que a los viejos amores dedico este día de los enamorados, porque al amor que tengo en casa sé que no hace falta. Y a él, si me disculpan, pienso dedicarme ahora.

12 comentarios:

Dayana dijo...

Vero, tengo 26 años, conviviendo pero no casado y todavía sin hijos y me pasa lo mismo que a vos con un viejo amor conocido por chat y con quien mantube un año de una historia a la distancia. Por desgracia google me contó que esa vieja herida se había casado y había dejado los 1200 km que nos separaban para mudarse a mi ciudad. Ahora sé hasta donde vive pero ya no tiene sentido, el tren ya pasó y no hay nada más que hacer.
Cuando termine de escribir esto le voy a dar un gran beso al hombre maravilloso que tengo al lado.

Saludos

El Fuego Camina Conmigo dijo...

Alguien dijo que el gran amor no es ni será: siempre fue. También dijo que hay cosas indestructibles, pero a cambio tenemos la gran parábola de las 39 felacionesa de Clerks (Kevin Smith). El tipo le reclama a la tipa que no concibe que antes que a él, ella se la chupó (Smith es muy mal hablado) a 39 tipos. Ella revira diciendo que no debería importarle que antes hubo 39, sino que él es el último.

Ruth dijo...

¡Qué identificada me siento! Justo esta semana me he dedicado a buscar a un par de amores platónicos por la red, de esos que te gustaban en el instituto y nunca te atreviste a decirles nada. Como tú bien dices, el no saber te hace idealizarlos; para mí son pseudo dioses, perfectos, sin granos ni olor de pies... Necesito salir más.

Dayana dijo...

Por cierto Vero, que verdad eso de "Nunca confíes en una computadora"!!!

Snipe dijo...

WOW. Qué entrada más buena. Mis respetos, me cautivó en exceso. En fín... como un típico instrospectivo, siempre me he preguntado qué diré en el futuro sobre esas relaciones inconclusas, y siempre me he dicho a mí mismo que lo mejor que se puede hacer es sentirse satisfecho con las decisiones hechas y divertirse un rato recordando viejos tiempos. Es algo así como leer esas antiguas entradas feas de los blogs. Te hace pensar: "Y pensar que yo..."

Saludos!

mikaela dijo...

G.G.Marquez dice que el corazon tiene mas cuartos que un hotel de putas...
A veces cuando lo pensas...
no es tan dificil de entender...
A veces no...
Que hermosa entrada!

21 dijo...

y yo que creí, que esas cosas solamente me pasaban a mí...

ya no me siento tan anormal.

La Rosa Roja dijo...

Querida Verónica: muchas veces los "viejos amores" son más lo que una se ha ido creando en el cerebro, en el recuerdo, en el alma, mirándolos con los ojos de aquella época (por más años que hayan pasado) de lo que ellos son en la realidad, hoy por hoy. Lamentablemente, vivimos y subsistimos gracias al presente y por eso hay que cuidar, amar y honrar a quien hoy está con nosotras, a quien hoy se preocupa por nosotras, nos quiere, nos regala jazmines y rosas, nos da hijos, etc. etc. El recuerdo bello de un pasado inconcluso no es necesariamente el retrato real del presente. Hay que medir distancias. Muchos cariños.
P.D.: Bah, todo este cuento es sólo para decirte que tendríamos que venerar a quien nos soporta cada día y sigue estando :)))

kajol dijo...

HOLA ..ME ENCANTO LEER ESTA ENTRADA ...y es como si me escuchara a mi misma ..jajaj..tambien recuerdo a menudo los amores k pasaron ... por mi vida y me causa cierta nostalgia ....yo soy una joven de 19 años y se k no he vivido mucho y rezo todos los dias por todo aquello k me resta por vivir.Y si hoy me preguntaran ..QUISISERAS VOLVER AL PASADO Y SABER K TE ESPERABA EN LA VIDA CON ESA PERSONA ?....RESPONDERIA K NOOO¡¡.No cambiaria a la HOMBRE MADURO k tengo al lado por alguno de los anteriores k no supieron valorarme .Y SI ME PREGUNTARAN KIERES TAN SOLOO VERLO??...RESPONDERIA K SIII.¡¡...y lo ultimo k kisiera decir al k fuera el ¨AMOR DE MI VIDA¨....es ...¨¨NO SABES DE LO QUE TE PERDISTE MUÑECO¨¨....

Anónimo dijo...

hola vero mellamo ariana tengo 18 años de edad creo q es una edad muy corta como para saber si podre olvidar a mi viejo amor pero el caso es q de verdad no lo e podido olvidar no puedo dejar atras 6 años de relacion ya q fueron los momentos mas lindo qu e vivido y de verdad q e intentando sostener una relacion con otra persona y no puedo claro se que aun soy muy joven pero no creo que sea justo que tenga que sufrir tanto por alguien

Elsy dijo...

Hola Vera, estaba leyendo tu blog y te voy a comentar algo que me ha ocurrido este lunes.
cursando el 7mo ciclo en la U, llego al salon un chico nuevo, era realmente guapo, muy varonil y tan sobrio y circunspecto, con ese aire de cientifico que a casi todas las feminas del salon traia locas, a mi tb por cierto...nos conocimos y al principio me pego fuerte pero el era tan distante que llegamos a ser amigos pero nunca surgio nada mas que amistad, por cosas de la vida 2 años despues terminando la carrera dejamos de vernos y nos perdimos. Este año empezamos a reunirnos con los de mi promocion, alguien me paso su correo y le escribi, fue para mi una grata sorpresa que me respondiera inmediatamente y por el messenger platicaramos, a cada momento me decia lo alegre e increible que era que podieramos hablar despues de tantos años, paso una semana asi, comunicandonos por internet.
Yo tenia que hacerme una intervencion medica y se lo comunique, quedando para posterior vernos, cual seria mi sorpresa cuando en la clinica me visito, el tan guapo como siempre, luego de las primeras impresiones, me dijo que queria darme algo que el guardaba desde hacia muchos años para mi y me entrego un escrito de puño y letra, Empezaba con "Querida Amiga" hablaba de todo ese tiempo de la U, y de que tarde se dio cuenta de lo que sentia por mi, y como todos estos 22 años ese sentimiento lo habia acompañado esperando tener la oportunidad de encontrarme y poder decirmelo, Espero 22 años para darme una declaracion de amor....cuando ya cada uno de nosotros carga con sus porpias historias: El separado con dos hijos, yo casada tambien con dos hijos... extraños momentos que hoy me dejan confundida y traen a mimente aquel parrafo de Becker que dice:
Asomaba a sus hojos una lágrima

y a mi labio una frase de perdón;

habló el orgullo y se enjugó el llanto,

y la frase en mis labios expiró.



Yo voy por una camino; ella, por otro;

pero al pensar en nuestro mutuo amor,

yo digo aún, ¿por qué callé aquel día?

Y ella dirá, ¿por qué no lloré yo?


Aun no se en que quedara todo esto, pero hoy despues de 22 años me alegra en el alma el no haberle sido indiferente 22 años atraz, aunque nunca ninguno de los dos dijo nada.
Elsa

constanza dijo...

tengo una amiga que le pasa exactamente lo mismo la diferencia está que aunque ella se casó y él desde siempre lo fue con otra claro esta, despues de 15 años han seguido comunicandose telefonicamente, en lo personal no me parece que debiera ser pero no se como decirselo, se que solo hablan,pero no me parece sano. Ella me dice que ya no lo quiere,pero tengo mis dudas, ustedes que piensan.