17 noviembre 2006

¡QUÉ CHIC-LIT!

-Bueno, seguí contándome...
-Esperá... ¿había algo que valiera la pena en Zara?
-Si tenés cien mangos para una remerita, sí.
-Viste que antes Zara liquidaba bien, al estilo yanquee, al final había prendas por cinco pesos. Yo le compré al mayor un buzo hace seis años, que todavía parece nuevo.
-La calidad se paga.
-Es verdad. Tengo un montón de remeritas de Avellaneda que me duran dos meses. Al final terminás pagando más. Lo que me encantan son tus zapatos.
-¿Viste? Son de Grimoldi, re-re-cómodos. Eso sí, doscientos pesos. Pero dale, seguí con lo tuyo.
-No hay mucho más, una editorial va a sacar una nueva colección, y alguien pensó que yo podría escribir uno de los títulos. Es todo armado, como pre-digerido ¿me entendés?
-¿Es una editorial grande?
-Sí, de las grandes grandes.
-¿Y qué tenés que hacer?
-Ahora un story book, así en inglés, viste. Cuando me lo dijeron puse esa sonrisa de entender, hasta que me avivé de qué me hablaban. Y el primer capítulo completo.
-¿Lo vas a escribir?
-Ay no sé... Yo no escribo novela... Y en caso de que lo hiciera me gustaría que fuera creciendo a medida de sus necesidades, ¿entendés? No tener que entregar la historia completa por adelantado. Así me siento como si estuviera escribiendo una telenovela. ¿A qué hora cierra Prüne? Porque quiero ver unas carteras...
-¿Seguís tras la bendita cartera de Prüne?
-Sabés, el otro día me gustó una, y no estaba tan cara... casi casi la compro, pero no tenía la marca a la vista. Entonces me dije, qué boluda, voy a tener por fin una cartera de Prüne y nadie se va a dar cuenta.
-Es lo que te pasa con las imitaciones hoy en día. Algunos creen que llevás un bolso Hermès, y nada que ver.
-¿Sabés cuánto cuesta un bolso Birkin?
-¿Cuánto?
-¡¡¡Como cinco mil o siete mil dólares!!!
-Si te lo roban, ¡vale más la cartera, que encima la tiran en cualquier lado, que lo que podés llevar en ella! Y encima acá la mayoría ni sabe qué es un bolso Birkin.
(Risitas)
...
-Seguí contándome...
-Bueno... el problema es el estilo. Porque viste que después de todo a mí me encanta que me hagan encargos. Es el vicio de la fecha de cierre, de la presión. Y a veces escribís cosas que ni te imaginaste que podías escribir. Como que te abre la cabeza, ¿me entendés? Pero esto...
-Perdoná, ¿azúcar o sacarina?
-Edulcorante. Como te decía, esto no me va a dar mucho prestigio. Es más, tal vez me ponga en un lugar, como escritora, que no es el que me interesa, porque es estilo chic-lit.
-¿Chic-qué?
-Chic-lit es Sex and the City, El diario de Bridget Jones o El diablo se viste a la moda. Historias para mujeres profesionales de treinta y pico, con moda y mucha presencia de la ciudad. Romance, pero no como tema principal, algo de sátira pero sin pasarse, e historias realistas.
-¡A mí me encantaba Sex and the City!
-A mí también. Sigo mirando las repeticiones.
-El novio bohemio de Carrie, el carpintero, era divino.
-Ay sí, ese es mi estilo de hombre. Aunque te juro que Big al final me ganó. Al principio no me enganchaba su presencia, esa cosa de gerente de empresa... pero después te juro que me terminó gustando. Tenía una cosa como de humor inglés...
-¡Y guita!
-Eso también. Aunque yo te juro que me identificaba con la abogada. Humor negro hasta el límite, no linda pero podía ponerse atractiva cuando quería, problemas de autoestima.
-Y al final se quedó con el tipo corriente, ¿viste?
-Sí, después de unos años seguro que le agarra la rutina, como a nosotras.
(Risitas)
...
-Me hubiera encantado escribir algo así para la tele, en vez de las porquerías que tuve que escribir.
-¿Y por qué tele sí y libro no?
-Ay, dulce... es re-sencillo. Con la literatura no se jode. Lo que pasa...
-¿Qué pasa?
-Que a mí no me van a venir a pedir por encargo una obra re-profunda sobre el alma humana, ¿me entendés?
-Bueno querida, vos sos la que escribió cuentos sobre suegras muertas que regresan, parejas que deciden adoptar por Internet y quieren elegir el bebé, y prostitutas buenas que crían hijas prostitutas. Fijate que estás haciendo una literatura que podría considerarse femenina, ¿no? O sea que cuando pensaron en vos por algo fue.
-Sí, pero lo que yo manejo en mis cuentos es una sátira fuerte, podríamos decir. Y aquí la cosa va más endulzada, ¿me entendés? Y además no se me ocurre nada. Te juro que pienso y pienso y no sé sobre qué escribir. Porque viste que a mí la moda no me va demasiado... y la ciudad ni la conozco ahora. Si me voy al club con los chicos todos los fines de semana.
-Che... ¿y qué te pondrías para ir a la editorial? Porque los que manejan colecciones así deben ser como las minas de las revistas de moda.
-Sí, ya lo pensé. ¡No tengo nada! Voy a tener que comprarme. Algún trajecito, a lo mejor. Algo beige con un toque de color. Sobrio pero personal. O un buen jean con una camisa blanca. Con eso la pegás siempre.
-¿Entonces vas a intentarlo?
-No sé... todavía no lo decidí... mirá si después quedo encasillada y vienen a pedirme siempre novelas para mujeres taradas. Porque esos libros los puedo escribir pero yo no los leería, ¿me entendés?
-¿Y qué te gustaría que te encargaran a vos?
-Y... de lo último que leí, me hubiera gustado escribir "Nunca me abandones", de Ishiguro, por ejemplo. Pero no creo que eso te lo encarguen. Y por otra parte está el tema de tener un libro publicado y cobrarlo... no es algo para dejar pasar hoy en día. Eso si me aceptan la idea que no se me ocurrió todavía, claro.
-Qué difícil que son tus decisiones.
-¿Viste? Esto no es como trabajar en una oficina, donde sabés qué se espera de vos, cuál es tu lugar. A mí me ponen a prueba a cada momento. Cada texto paga su derecho de piso. Cada vez es como la primera vez. Te agota.
-Juro que no me gustaría estar repitiendo mi primera vez cada vez.
(Risitas)
...
-Así que todavía no sé qué voy a hacer... Dale, ¿me acompañás a ver carteras? Tiene que ser azul, y no es fácil conseguir una buena cartera azul, y de cuero.
-El que tiene lindas carteras también es XL.
-Y de paso le damos una última vuelta al shopping. A lo mejor veo algo para ir a la editorial.
-¿Una camisa blanca?
-No sé... también puede ser un conjunto de hilo... algo que diga que entiendo de moda, que soy elegante, como los personajes que quieren.
-Como la abogada de la serie.
-No, ella no se vestía muy bien. Como Carrie. En el fondo yo siempre quise ser como Carrie.

8 comentarios:

Ministro dijo...

mmmm Buscando Sponsors tal vez?

;-)

pyro dijo...

Mmmmm, quizas si haces algo a lo Da Vinci te resulte algo, frecuenta lugares donde vayan señoras de ciudad que entiendan de moda y sean calabacitas.

Pararrayos dijo...

Vero, esto se lee como en una pista de patinaje, a mil y sin tropiezos. Muy bueno.
Pararrayos

Verónica Sukaczer dijo...

Hola Ministro, usted sabe que en mi caso nunca rechazaría un sponsor, y menos si lo tengo que ir a buscar al shopping. Pero esta vez la cosa es autoreferencial, digamos. De verdad me ofrecieron escribir una novela "chic-lit", y yo dudo de hacerlo (aún no me negué, aún no escribí ni una palabra). El estilo no me seduce, aunque sí me ha seducido en su formato TV/cine. Y a veces... el bolsillo decide solo. Y a veces probar algo nuevo no es malo. Y a veces... vaya uno a saber.

Gracias Pararrayos. Podés seguir así, que aquí siempre hay lugar para elogios :-).

Pyro: ¿qué es una calabacita?

pyro dijo...

calabacita es el termino con el que se denomina a las rubias esterotipadas, o sea del tipo buen cuerpo y nada de cerebro(sex and the city no es estereotipo).
p.d:no entendi nada sobre bolsos y marcas conocidas.

Naty dijo...

jajaja.
Las mujeres somos así. No podemos tener una conversación larga sin mecharla, y tenemos esa capacidad para seguir con el "topic" original... jeje.

pararrayos dijo...

Me imaginé que hablabas de un encargo "real". ¿Por qué esas vacilaciones? Quién sabe si no hay más condición humana en una obra "chic lit" bien escrita que en un plomazo de los pretenciosos de siempre. Cierto escritor con bigotazos de manubrio escribió un libro que se llama, simplemente, La Historia...de mil páginas...¡y pretende que sea leído!! (Para eso vamos a Proust, a Joyce, a Tolstoi, que escribieron largo y bueno). Géneros subestimados: la ciencia ficción parió a una genia como Uursula Le Guin, el policial fue un semillero de talentos. El mismo Tolstoi describe con gracia y malicia decenas de escenas "frívolas" de la "nobleza" rusa en Ana Karenina. ;-)

Verónica Sukaczer dijo...

Tiene usted toda la razón, Pararrayos. Y lo ha dicho muy bien. Pero mi problema es que yo no leo ese estilo de novelas. Y no por ningún prejuicio en particular, sino porque no me enganchan. Sí abundan en mi vida las comedias romanticonas y tontoinas y chic-lit en formato cine/TV. De todos modos ya me bajé de ese proyecto porque me subí a otros y la verdad es que lo haría forzado, con lo cual imposible que saliera bien. Gracias por su comentario.