21 noviembre 2006

CHE, A VER SI ME PUBLICAN EL BLOG

Si uno quiere llamar la atención, ganarse sus quince minutos de fama (¿o eran cinco, diez?) no queda otra que escribir un blog autobiográfico. Un poco de sexo, sueños eróticos, fiestas, borracheras, algo de anorexia nerviosa o aunque sea una sobredosis de Valium... esas cosas. Lo voy a intentar. Empiezo ahora:

Me cansé de que debajo del lavarropas apareciera un charco de agua, y además no me animo a llamar al técnico porque con sólo pensar en lo que cobra la visita, me re-re-caliento. Y viste que cuando me caliento puedo hacer cualquier cosa. Discutir con la cajera de Coto mi derecho al centavo, por ejemplo, incluso un sábado cuando hay 15% de descuento y la cola se parece a la de refugiados de Ruanda esperando el barquito que los llevará a EE.UU sin escalas. ¡Me salió re-re-bárbara esa frase! Entonces, y sin cambiarme la ropa, y sin importarme siquiera la ciática, corrí el lavarropas yo sola. Me re-re-transpiré. Y hasta tuve tiempo de meditar que estos son justamente los momentos en que te das cuenta que los años pesan. Aunque todo el mundo te dé diez o quince menos. ¿O eran cinco? Mirá, me corrí el lavarropas y me tuve que agachar así para secar todo el agua, una y otra vez, y al final resultó que se había salido la manguera del desagüe. Así que ya no voy a llamar al técnico, ¿viste? Y en un solo párrafo dije: calenté, corrí, manguera, agachar. Así que yo creo que me salió re-re-sexy. Y ahora voy a poder lavar la ropa sin que se me inunde el lavadero. Lástima que no voy a poder sentarme sobre la máquina, como ví en algunas series, porque está metida debajo de un estante, y arriba hay otras cosas, porque el espacio es poco y había que aprovecharlo. Mirá, dije sentarme sobre la máquina. Si eso no te calienta, no sé qué te pasa, man.
Esto me hizo acordar a una re-re-aventura que tuve. Una vez que me fui de vacaciones y la heladera dejó de funcionar, no sé por qué, y estaba llena de comida, y cuando volví tuve que vaciarla y limpiarla con mi marido. Pero lo dejo para la próxima, bebé, así también le pongo un poco de intriga.

¿Y? ¿Me salió bien?

15 comentarios:

Alicia R. dijo...

¡Muy bien! Desde que salió el libro me pregunto cómo es posible que se publique semejante....blog. O sea ,para leerlo como tal no está mal, pero es uno de tantos. Me parece que el gancho es el tema sexual y el cuerpo de la protagonista. Snif ,si es por eso a mí nunca me van a publicar :-)

Ministro dijo...

Digamos que hizo una catarsis literaria como corresponde...
con azucar ...sal ... pimienta y hiel ...
jejejej
Bien lo suyo ... ahora perdon... pero la fantasia con el plomero donde quedo ?... con la ciatica?

:D

Enjoy

Anónimo dijo...

A mí me pasó algo distinto el otro día: abajo del lavarropas encontré un cangrejo muerto.

pyro dijo...

me re-re encanto el post...n_n..en especial la parte del calentar,correr, manguera y agachar;y supongo que si...estuvo bueno el final, te deja en suspenso eso de saber lo que hiciste con tu esposo en vez de seguir limpiando al refri...

MALiZiA dijo...

Lo que escribiste es un texto totalmente publicable.
juro, que cuando leí ese blog, pensé no vale la pena, pero luego dije, será por envidia, lo volví a leer y pensé lo mismo. Luego vi la nota en Viva, donde no daba el nombre para mantener el anonimato, pero había foto a toda página. Paradoja, o parajoda, si la hay.
Y lo peor que no puedo criticar mucho, porque en el mío también hay sexo, e historias personales, pero nunca anorexia... y menos re-re o valium, y si lo hay es en dosis recomendables.
Me divertí mucho con tu historia.
Espero la de la heladera. parece que va ser muy buena.
saludos.

Anónimo dijo...

Oye lo he publicado en mi blog si quieres puedes acer mas para mi blog sas esta es la direcion:jorge-nene.blogspot.com/

morloco dijo...

Primera vez que te leo, y me he quedado enganchado, seguro regreso, excelente blog.

Verónica Sukaczer dijo...

Morloco: ¡muchas gracias! Podés pasar por caja cuando gustes a cobrar lo que te prometí por tu comentario.

Jorge: se agradece. Pasaré por allí. Ahora el que tiene que pagar sos vos :-).

La historia de la heladera me da náuseas de sólo recordarla, así que supongo que la escribiré con mis experiencias anoréxicas, libro que titularé: "Gastroenteritis viral, una manera rápida y desagradable de hacer dieta", acompañado por el cuadernillo: "Cómo bajé cinco kilos gracias al colon irritable".

vivi dijo...

veronica volveeeeee. auxilio!

Anónimo dijo...

no, me parece que no te van a publicar ni en pedo, pero porque sos una resentida de mierda y que escribe como el orto.

más que nada esto último.

que te sea leve gordis.
que hay cosas peores che.

manolo dijo...

tal vez escribis mal y ella bien...no te pusiste a pensar en esa opcion? o que tal vez los editores estan tan locos que dejan pasar oprtunidades como publicarte...que se yo...tal vez es solo eso...no te deprimas.la otra es que tal vez no te publican por fea..ay..que injusto seria!

Ivana dijo...

odio los anonimos cobardicas

Verónica Sukaczer dijo...

¡¡¡Soy famosa!!! ¡¡¡Soy famosa!!! ¡¡Tengo mi primer insulto anónimo!!

Agradezco a todos los que se suman al juego de la sátira. Y para los que no, así como Borges decía que había libros que no lo merecían como lector, creo que tal vez este no sea blog para ellos.

El Canilla dijo...

je, muy bueno.
Re valium quedé sho , cuando dijisteS lo de lavarropas.
A mi me calienta el lavarropas.

Hce 27 días que lo tengo desarmado y, como no consigo el repuesto de lo que se rompió, mi mujer ni me mira.

trixia dijo...

Muy bueno el intento. Onda que el que escribe tipo como que whatever y todo así y nada me quema, pero parece que es lo que llamó la atención del editor que aparte de una (otra) liberada sexual, tiene un lomo que onda tipo lo re calienta. Así gastó fortunas en la promoción de semejante capricho.
Aplausos. Un placer cruzarme con tu blog.