31 octubre 2006

SESIÓN DE URGENCIA

-Estábamos hablando, Verónica, de por qué te importan tanto los comentarios.
-Me importan sólo cuando faltan. Dos post seguidos, uno con cuatro comentarios, y el otro con dos, me hacen sentir que fallé, que escribí mal.
-Escribís para ganarte la atención de la gente, su cariño.
-No queda lindo decir eso. Cuando los chicos me entrevistan, por ejemplo, y me preguntan por qué escribo, no puedo decir "escribo para que me quieran". Tengo que decir que escribo porque es una forma sublime de expresarme, y que a través de las palabras logro ordenar el caos del universo, y que una musa revolotea graciosamente a mi alrededor, regalándome ideas que yo plasmo en el papel. Una vez dije eso de la musa y un chico me dijo que me había equivocado, que era una mosca, y tenía razón porque había una mosca que me estaba jodiendo la paciencia.
-¿A qué edad te destetaron?
-¿Eh? Ni idea... soy la tercera... supongo que no hubo mucha teta para mí.
-Es interesante lo que decís... durante toda la vida te ha acompañado un sentimiento de falencia, que has podido suplir, con bastante éxito, a través de la literatura. Pero cuando no recibís atención especial, la atención que esperabas de tu madre, o cierta cantidad de comentarios, te deprimís, te sentís en falta. Sentís que no hiciste lo suficiente para ganarte esa atención.
-Perdón... ¿dijo falencia o falo? Porque si dijo sentimiento de falo, le aseguro que en ese aspecto va todo bien.
-¿Sí?
-Bueno... estoy casada, tengo falo asegurado.
-¿Y eso cómo te hace sentir?
-¿Lo del falo o lo de los comentarios?
-Lo que a vos te parezca.
-Me preocupan más los comentarios porque es lo que me falta ahora. Lo otro no me está preocupando en este momento.
-¿Te das cuenta lo que estás haciendo?
-¿Qué hice?
-Para lograr que la gente lea esto, y comente, abriste la temática de esta sesión hacia cierto erotismo inocente, como de pasada. Es más, utilizaste un recurso aprendido de tu hipoacusia, la confusión de palabras -entre palabras con fonemas similares-, para llamar la atención. Pero lo hiciste adrede.
-Nunca me gustó la palabra adrede, suena snob. Mejor decir a propósito.
-¿Lo hiciste a propósito?
-No puedo revelar los trucos del mago. El otro día pasó algo gracioso. Fuimos con mi marido a una exposición, y yo entré con mi certificado de discapacidad, que mostré al entrar, y señalé a mi marido como que él era mi acompañante (que también puede entrar gratis), y el recepcionista miró más a mi esposo, con cierta lástima, que a mí. Le pareció medio idiota, porque en ese momento tenía el gesto de seguirme sin fijarse siquiera a dónde iba.
-¿Y vos qué sentiste?
-Me resultó muy gracioso.
-Me gustaría volver al tema que te trajo a la sesión.
-El de los comentarios.
-Sí.
-¿Vos comentás cuando leés otros blogs?
-Casi nunca.
-Pero sí esperás que lo hagan en el tuyo.
-Por supuesto.
-¿Por qué no comentás en otros blogs?
-Porque leo por el placer de leer. Caso contrario sería como tener que enviarle una cartita de ¡bien hecho! a cada escritor cuyo libro leo.
-Pero parece que esa idea no corre cuando se trata de los que te leen a vos.
-No, por supuesto. A mí sí pueden enviarme la cartita de ¡bien hecho!, que la voy a responder y todo.
-O sea que hay reglas para vos, y reglas para el resto de la gente.
-Así parece.
-Tal vez en tu papel de hija menor, te dieron permisos que a tus hermanas no les daban. O cierta atención especial, que es la que ahora estás esperando del blog. Sos una niñita esperando los aplausos de sus papás.
-Tampoco se crea que mi infancia fue tan idílica. Hay un momento clave, cuando tenía cuatro o cinco años, en que descubrí el significado de la vida, del sufrimiento, de la decepción, y supe que mi camino estaría lleno de frustraciones.
-¿Qué fue lo que pasó?
-Les pedí a los Reyes Magos una bicicleta, y me trajeron una armónica. Y lo peor es que nunca tuve afinidad por la música. Y lo increíble, es que es el único regalo de los Reyes Magos, de toda mi infancia, que aún guardo. Debe ser una buena armónica.
-Es la hora...
-¿Lo tenemos que dejar acá? ¿Usted va a comentar en este post, aunque sea?
-No, no me relaciono con los pacientes fuera del ámbito del consultorio.
-¿Y si nadie comenta?
-¿Qué pensás sobre eso?
-Y... no sé, voy a tener que usar artillería pesada. Sexo, esas cosas... Puedo contar de cuando me...
-Lo siento, seguimos en la próxima.

24 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, yo te leo desde hace un montón de tiempo pero nunca comenté, creo. O quizás uno al principio.

Siempre me llamó la atención que un blog tan lindo como el tuyo tenga tan pocos comentarios, aunque estoy segura que tenés montones de lectores y también te linkean desde otro montón de lados.

Y creo que tu psicólogo tiene razón en una cosa. La actividad de los blogs es principalmente una actividad social. Muchas veces te leen si los leés y te dejan comentarios si vos también dejás comentarios. Uno hace comentarios no sólo si le gusta lo que escribe el otro, sino también si nota cierta afinidad, un cierto ver las cosas de la misma manera.

Pero, bueno, yo entré al mundo de los blog bastante tarde y hay casos que nunca entendí demasiado. Las razones por las que un blog tiene comentarios y otro no son a veces bastante misteriosas.

Linda la ironía sobre la terapía.

Anónimo dijo...

terapia.

Anónimo dijo...

Ah! Y otra cosa: todos tus links son hacia gente que nunca comenta en los blogs de los mortales comunes, o se comentan entre ellos, o cuando comentan hacen comentarios sobre ellos mismos y no sobre lo que leyeron.

Leandro dijo...

El comentador de blogs, ese lector que todos esperamos. Incluso con su exceso de signos de admiración y faltas de ortografía nos alegran el día. No faltará el día en el que se convertirá en una profesión. De hecho, quizás se puede hacer toda una tipología con los distintos tipos de comentadores.

Anónimo dijo...

en cuestiones de terapia nunca entiendo nada, pero de todas maneras, dejo el comentario.

vivi dijo...

ten la seguridad que te leemos, aunque no siempre comentemos

Verónica Sukaczer dijo...

Gracias por estar ahí. Muy lindo eso de "te leemos aunque no comentamos". Claro... total leer es gratis... :-)
Ana: tenés toda la razón en cuanto a mis links. Es un grupito que sólo se leen entre ellos. ¿Por qué los leo yo? Porque obtengo información sobre qué sucede en el mundo editorial -club al que nunca pude entrar de forma activa- que de otra manera no sabría. Pero tenés razón y cuando uno tiene razón no hay más que darle la razón. La mía debe ser una lista de links de antipáticos :-).
(Pongo la carita, no sea cosa que alguien se enoje).
Y pueden seguir comentando, muchachos, sigan comentando.
Cariños

Ruth dijo...

Muy buena manera de conseguir comentarios, escribir un post sobre lo poco que te comentan. Voy a hacer yo lo mismo...
A mí me encanta leerte y procuro, si tengo tiempo, dejar siempre una señal de visita. Estoy de acuerdo contigo en que lo mejor de tener un blog son los comentarios, por eso trato de dejarlos yo también.
Un beso.

Alicia R. dijo...

Quizás si te volcaras a la pornografía confesional, no sólo tendrías más comentarios sino que te publicarían el blog como libro :-)

Fuera de broma, trato de comentar tu blog porque me parece de lo mejorcito y tampoco sé porque no tiene tantos comentarios. Igual es típico que tu mejor texto, ese que te mataste haciendo y te enorgullece tanto tenga 2 comentarios. Uno de una amiga y el tuyo agradeciéndole. Y otro que es una boludez que se te ocurrió en un segundo sobre tu sindrome premenstrual abra un debate de 22 comentarios.

También coincido con AnaC sobre el tema "social", onda yo te comento y vos me comentás.

Anónimo dijo...

Es todo un problema cuando no hay comentarios...
Me hace pensar: para qué escribo? alguien me lee? seré yo que no plasmmo ninguna idea interesante o será mi horrenda redacción lo que auyenta lectores?
Sin embargo, cuando finalmente alguien me responde y me dice que le gustó, o que no le gustó, finalmente me hace sentir que lo que hice sí tuvo algún tipo de valor.

Ministro dijo...

Nunca se le dio por pensar en los imponderables...
En mi caso por ejemplo quise comentarte varias veces y por x motivo llamese cuelde del ordenador o falla en el ISP o blogspot en mantenimiento y cuando quise hacerlos desde otro ordenador ya me olvide que queria poner... en sintesis .. para que estaba escribiendo yo aqui?

BD

PD: Supongo que tendra una aplicacion de estaditicas en algun lado...

Fernando dijo...

Me gusta mucho lo que hacés. Siempre te leo.
Si estos mensajes te sirven para que sigas escribiendo, bienvenidos sean.

Así que basta de quejas y siga con lo suyo. Ah, y no se olvide de su marido.

Un saludo

pyro dijo...

Ok, esto se debe convertir en algo asi como el millon de amigos para mas fuerte poder cantar?pues quizas no te pongan muchos coments pero de que te leen eso si estoy seguro, el hecho de querer aprobacion de los demas no es algo egoista, es simplemente humano, y admitirlo no te hace malo(a).
p.d:eso del falo yo no soy hipoacusico(pero eso que tiene que ver si lo leo y no lo escucho?) pero de veras que lo relacione.

Anónimo dijo...

es mi primera visita a tu blog y me gusta mucho

se me ocurre una visión hiperoptimista sobre la falta de comments: haber logrado el post perfecto, ese al que no se le puede agregar nada más...

Anónimo dijo...

Es que el egocentrismo cansa...
La vida es un ida y vuelta.

Naty dijo...

Jajaja. No hace falta llegar a extremos. Acá comentamos.
Y hablando de leer gratis, que pasó con tu nuevo libro??!!. Yo quiero leer tus cuentos sobre días sin computadoras, porque ya leí los otros y me gustaron mucho!! (y de paso cañazo, ahí tenes un comment de otra cosa)

Verónica Sukaczer dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios. Pueden pasar a cobrar cuando quieran.
Naty: ¡yo tampoco sé cuándo saldrá mi libro! Y si es que saldrá... lo entregué hace cinco meses a la editorial, y aún no me respondieron :-(.

Toro dijo...

Eh, yo no comento porque nunca vine.
Y porque una vez comenté (cuando no había venido, claro está) y no contestaste.
Me re ofendí (?)

marcelo dijo...

Verónica, leo siempre tu blog pero pocas veces dejo comentarios. No te enfades: lo hacés bien.

Verónica Sukaczer dijo...

Esto es para Toro, a quien nunca le respondí. Te leo Toro, te leo.
A todos los demás (hay que encapricharse para que los nombre uno por uno) muchas gracias por estar. Trillado y poco original: si ustedes no estuviera de ese lado, yo no estaría de este.
Cariños

Soledad dijo...

Me gustó la idea de tu relato. Como empieza todo con diálogos. Todavia no me he puesto a investigar tus escritos, pero quiero dejarte mi comentario acerca de esta temática: los comentarios son los aplausos de una función, o los tomates de un fracaso. Creo que todos los que escribimos esperamos tener respuesta.
saludos
SOle

Juan Carlos dijo...

Yo... quiero la dirección de tu psicoanalista. Hasta ahora no me había deprimido lo de los comentarios, pero...

Verónica Sukaczer dijo...

No hago terapia. Tengo blog :-).

marcela colombini dijo...

La verdad es que hasta hoy, cuando llegué a este espacio que creaste, desde tu mensaje en el foro de discapacidad auditiva de Red Confluir... no tenía idea de lo que era un Blog. Siempre entendía "bloc" cuando lo mencionaban... Me gusta lo que hacés: lo que planteás, lo que escribís y cómo lo hacés. Gracias por habilitar este nuevo lugar para comunicarnos. Me he reído mucho, a carcajadas, con tus escritos. Estoy contenta de empezar a conocerte. Sos muy luminosa!