20 junio 2006

LA JUNTA DEPORTIVA SIN IGUAL

Mirá, yo te voy a contar qué me pasa con el Mundial. Me vi los dos partidos de Argentina, para que sepas, aunque adhiera a la teoría borgeana, esa de los 11 pelotudos corriendo detrás de una pelota, aunque Borges no dijo pelotudo, no creo... no era de su época. Pero yo bien que me los ví, con el mismo espíritu de sacrificio con el que leí El código Da Vinci, porque esas cosas las tenés que saber, ¿entendés? Cuando todo el mundo habla de algo y vos curtís la onda intelectualoide, tenés que saber. Y para saber no te queda otra que participar, involucrarte, ¿me seguís? Entonces te decía que yo miro los partidos de Argentina, y ayer hasta vi unos goles de Ucrania contra Arabia Saudita, porque estaba en lo de mi vieja y el televisor estaba prendido y estaba el partido, y me dio como alegría que ganara Ucrania, porque yo siempre creí que mis raíces eran polacas, pero parece que también eran algo ucranianas. Cómo saberlo, si esos países se mezclaron tanto, ¿viste? El primer partido de Argentina, contra Costa de Marfil, ay estos muchachos negros... con la camiseta toda pegada al cuerpo, y mi marido diciéndome: mirá la calidad de la camiseta de los costamarfileños, o como corno se llamen, qué mala calidad, y yo le dije pobres, no tiene suficiente sponsor, pero en realidad qué me importó que la camiseta les transpirara, vos me entendés. Bueno, el primer partido lo miré en el club, porque yo soy una chica de club de fin de semana, en lo que los conchetos llamamos SUM, salón de usos múltiples, y ahí pusieron una pantalla gigante y sillas. Y mi marido y todos nuestros amigos estaban en la segunda fila, pero como yo llegué tarde, porque me había ido a comprar unas cositas justo a la hora del partido, nadie me guardó una silla, y tuvieron que acercar dos y hacerme un lugarcito y la cosa ya empezó medio mal, ¿viste? Porque hasta que llegué yo todos estaban cómodos y después me miraban así... Y entonces empezó el partido y mi marido me reventó el tímpano derecho, y eso que casi no escucho nada con el derecho, mirá vos, con esa voz potente que tiene mi marido, yo creo que primero me enamoré de su voz, y después vino el resto. Pero que me mandara las puteadas directamente a las células ciliadas, justo las mías, que no tiene protección, pobrecitas, me amargó el resto del partido. Entonces me alejé un poquito, pero acordate que yo estaba sentada entre dos sillas y no podía moverme mucho, y entonces viene un gol, y todos saltan, y gritan, y se abrazan, y yo me quedo así, quietita, viste que yo soy menudita, no ocupo mucho lugar, y mis amigas me miran, y como que con la mirada me dicen que yo también tengo que abrazarme a alguien, y viste que yo no soy muy física, no soy de mucho toqueteo, no me gusta mucho la orgía deportiva, entonces les di a ellas un abracito así, medio tímido, y volví a sentarme cuando todos se tranquilizaron, y después no sé si te acordás pero hubo creo que dos amagues de gol, de esos que no sabés si fueron o no fueron, entonces yo me quedaba así parada esperando a ver si tenía que abrazar a alguien o no. Cuando terminó el primer tiempo no sabés qué alivio. Me fui a comprar un brownie, que era lo único que había que me gustaba, porque los alfajores de maicena te dejan toda la boca harinosa, ¿viste? Y le di la mitad del brownie a mi marido, y justo me consiguieron una silla y me dieron una banderita. Y empezó el segundo tiempo y hubo otros goles, y yo me hice otra vez la intelectualoide, y en el gol en vez de abrazar a alguien, miraba con aires de superioridad y a la distancia el circo humano, qué intersante mirá vos, si alguna vez tengo que escribir sobre el sentimiento mundialista ya está, ya sé. El segundo tiempo se me hizo largo, qué te digo, larguísimo. Yo no sé qué disfruta esta gente. Si fuera uno el que jugara, o un hijo... un esposo capaz de ganarse un contrato de cientos de millones, entonces sí, estaría como ansiosa, ¿entendés? Pero a mí no me llega, para qué te voy a mentir... Cuando terminó respiré aliviada y ahí me tocó abrazar a mi esposo, que ya tengo práctica, viste, y enseguida me fui a buscar a los chicos, porque la gente del club es piola, los grandes en un lado y los chicos en el otro, y al mayor le pregunté si había visto el partido y me dijo que un ratito nomás, porque se dedicó a recoger todo el cotillón que les habían regalado y los otros tiraron. Un capo mi hijo, volvimos contentos, con unos 40 silbatos, 9 sombreros rotos y unas 15 ó 16 caretas con los colores argentinos. ¡Viva Argentina! El partido contra Serbia-Montenegro, ¿era así? lo ví en mi casa, sola, mientras hacía un collarcito de perlas. Porque hago collares yo, un poco de trabajo manual me gusta, ¿viste? Estaba haciendo un collar de perlas de tres colores, para regalarle a mi tía, que cumplió años, y precisaba de toda mi atención. Porque no es que ponés las perlas y nada más, pongo cada perla en un alambre súper finito, y allá donde quiero que se quede, vuelvo a ensartar la perla, ¿me entendés? Y además son cinco collares que después uno, no sé explicártelo bien pero el resultado es lindísimo. Así que yo miraba el collar, para qué mentirte, y cada tanto levantaba la cabeza y miraba el partido, y como hacían goles a cada rato -y yo la tele la tenía en mudo- me enteraba porque los veía festejar y correr y hacer todas esas volteretas que bien deben ensayar con tiempo, y entonces prestaba atención como para ver la repetición y vuelta al collar. Y aquí, con este partido, entendí por qué nunca he podido ser deportista. Porque mirá que yo juego al tenis, y jugué pelota al cesto en el secundario (ataque) y fui arquera en softball (¿se escribe así?), pero nada, nunca pude desarrollar ninguna destreza deportiva más allá de cierto nivel lastimoso. Y es porque siento empatía por el contrincante, porque no me gusta que pierda, porque quiero que se vaya contento, porque lo importante es competir, pasar un buen momento, unir lazos, no podés enseñarle eso a tus hijos para después, cuando crezcan, decirles que salgan a la cancha y hagan pelota al otro. No viejo, no podés. Y lo de 6 a 0 me pareció una humillación gratuita, qué querés que te diga. Pará en tres, viejo, en cuatro, si querés lucirte. Pero eso de seis... eso es meterles el dedo sabés dónde, y los pobres muchachos... con todas las guerras que tuvieron. ¿Alguno pensó en lo que sintieron las mamás de esos chicos, eh? ¿A alguien le importó el sentimiento de frustración, de decepción, de derrota con el que se fue el otro equipo? Por lo menos pedí disculpas con el quinto gol, no salgas a lo loco a festejarlo. Un poco de consideración, che, de respeto. Ese debería ser el principio de cualquier competencia, creo yo. Por eso me dieron pena esos muchachos. Esperaba que aunque sea hicieran un gol, uno solo, que se fueran con alguna alegría. Porque después nos dicen que los argentinos somos unos pedantes de mierda y ¡tienen razón! Mirá cómo lo demostramos. Bueno, mañana voy a ver el partido contra Holanda, y mi gran preocupación es: Máxima, yo sé que va a hinchar por Holanda, porque no por nada va a ser reina un día, ¿pero en su corazón, no deseará un poco que gane Argentina? No sé... seguro que sale algo así en Caras. Después les cuento.

9 comentarios:

Vasco dijo...

Me parece bárbaro que opines. Pero siempre es bueno opinar sabiendo de lo que se habla.
Parece que el fútbol no es tu especialidad, como la MIA no es hacer collares de perlas. (Nunca lo hice, ni tampoco diría que es para "pelotudos" que están aburridos y sin vida).
Vuelvo a repetir, me parece bárbaro tu opinión y la respeto. Pero deberías preguntarle a la gente que si le gusta el fútbol porque se abrazan cuando su equipo mete un gol, porque sienten tanta alegría cuando vamos ganando.
Todo lo que nos haga felices a los argentinos (que bien necesitamos eso) viene bien y tiene que ser aceptado, el fútbol es el deporte mas importante de la Argentina y sacarle mano sin saber lo que significa para los argentinos, es meternos el dedo en el cu..
(Decime si vendes los collares, porque yo le compre uno a una amiga de buena onda y me lo facturo 5 mangos... Soy bueno, pero me parece que me pase de boludo).
Adiós, ¡cuídate, querete, ojito, ojete!.

Flo dijo...

Hola, estaba buscando unos subtitulos para una pelicula y llegué a este blog, que por cierto me agradó mucho :D
jeje, me quedé leyendolo...
Bueno saludos!!

Verónica Sukaczer dijo...

Ay ay ay... un muchacho fundamentalista vasco en el blog... Yo a la gente le pregunto las cosas en la vida real, ¿me entendés? Pero el blog es mío mío y mío, ¿viste? Y no, no vendo collarcitos, los hago para mí o para regalar. Y yo los vendería, los míos al menos, que son tan lindos, a más de 5 pesos. Poneles $20 para arriba, porque la mano de obra es invaluable, corazón. Gracias por opinar, aunque vos tampoco me preguntaste :-P
Flo: nunca se me ocurrió eso de atraer gente que busca subtítulos. Voy a agregar "sexo" en el título del blog, y ¡será el más leído!
Gracias por leer.

Sole dijo...

A pesar del fundamentalismo, yo pienso lo mismo que vos: que son una manga de pelotudos atrás de una pelota. Pero, también tengo que reconocerlo, cada cuatro años completo el fixture con pasión, sigo a nuestra selección, grito y festejo los goles, y puteo al árbitro -cuando corresponde... y aveces también cuando no corresponde pero me da bronca lo que cobró-. Si Argentina se vuelve antes de que el mundial termine... seguro que ni me entero quién resultó campeón y vuelvo a pensar en la manga de pelotudos...
Ah, esta mañana creía que era la única que había pensado en Máxima... me quedo mucho más tranquila.
Un beso grande.

La Rosa Roja dijo...

Jajajajaja!!!! Buenísimo este post!! Más o menos lo que ya decía yo en mis posts futbolísticos de estos días atrás y las opiniones de Borges. Jeje!! Ahora también estoy mirando el partido porque salimos antes de trabajar para que nadie se pierda el partido (aunque yo no fui a laburar porque no me sentía bien) y resulta que esto va siendo una desilusión. Yo no se si será que tenés razón y son las ondas negativas de Máxima que tiene su espíritu dividido entre el aquí y el allá. Por las dudas, encenderé un sahumerio a ver si sobre el final logramos algo ¿no? Si no ¿qué harán todos mis vecinos con sus banderitas y el papel picado que seguramente se ocuparon de preparar? No hay derecho :-O
En cuanto a eso de las manualidades y que hacés collares de perlas ¡me encantó! A mi me gustan las artesanías también. No tengo idea de cómo hacerlas pero me encanta verlas y admiro a los artesanos que las hacen. Ahora ando entusismada con esos collares que están de moda, estilo de ¿madera son? similares, pero me gustan, sí.
Un beso y sigo con el partido :P

vasco dijo...

1) Máxima hincho por Holanda (lo dijo ella misma).
2) ¿20 pesos un collar? AHHH.
3) Me encanta lo que escribís por acá, me gustaría poder leer algún libro tuyo. Pero si sos partidaria de Borges me vas a decepcionar, era la persona menos patriota que puede existir. Que aprenda de Neruda, amaba su país y cuando pudo volver de Italia (por motivos de exilio) fue lo mejor de su vida.
4) Es "dos veces buena" lo de poner "sexo" de título, es mas tengo que aclarar que termine leyendo este blog (el cual me atrapo) buscando subtítulos.

Besos y cariños, Don Vasco.

Verónica Sukaczer dijo...

Mi fundamentalista vasco: me alegra que te hayas tomado todo con humor. Por ser vos, el collarcito va a $35.-, y es una ganga. No soy fanática de Borges, me gustan varios de sus cuentos y muchas de sus poesías, y no leí sus ensayos. En lo personal es un escritor como cualquier otro (me ha influenciado mucho más Cortázar), pero no puedo obviar la importancia que tiene. Y trato de no prestarle atención a las vidas privadas de los escritores, ni a sus opiniones políticas. Si no fuera así, leería a muy pocos.

pyro dijo...

Xes....tons tas = a io....-_-U...tb no soy muy hinxa dl futbol..pero como dijiste(escribist..xq al fin y al cabo eres escritora)solo x no rezagarme en el tema d cada dia es q lo veo..y xq no decirlo tb disfruto xq es emocionant ver a tanta gente gritando y saltando; tb me gusto eso d menudita..io tb lo soy..-_-U..y eso d tener pena dl rival caido..tb me recontra jodio eso dl 6-0-..pero como no soy argentino facil y e gano una gran pueteada d part d vasco u otro...XS...p.d:no crep q sean tan malos los argentinos..no teniendo a personas como tu claro..uy..me salio un piropo..:p

Verónica Sukaczer dijo...

Pyro: gracias por leer. Ojalá pudiera entender lo que escribís.