25 abril 2006

VIDI, VINI, VINCI

Allí estuve.
Las adquisiones de este año son:
"Felicidad" de Will Ferguson, Emecé. $8.-
"Las correcciones", de Jonathan Franzen, Seix Barral, $8.-
"Pandora en el Congo", de Albert Sánchez Piñol, Suma de Letras, $31.- (con descuento por autora)
Para los niños:
"Ajedrez para chicos", de Tito Gurbanov, Colihue $8,50.- (con descuento por autora)
"Solomán", de Ramón García Domínguez, Norma $9,90.-
"Érase una vez un Reptar", de la serie Rugrats, Norma $6.-
Extra interesante:
2 dibujos 2 de Ciruelo, autografiados para mis niños, más stickers con sus dragones, $15.-
A los costos hay que sumarle: lágrima con medialuna, $4,50.- Estacionamiento: $22 (si ya sé, un despropósito, pero después de caminar 5 horas y 18 minutos según el ticket, si no tenía el auto ahí, me suicidaba). Entrada gratuita.
Me quedé con las ganas de:
"Deber de memoria", conversaciones con Primo Levi. El único stand que lo tenía, lo tenía, ¡pero no sabían dónde!
Alguno de Ishiguri (después de haber leído "Nunca me abandones"), pero no me decidí.
"Una palabra tuya", de Elvira Lindo. La editorial no lo tenía, así que ni lo pude hojear.
"Una mujer en Berlín", Anónimo, Anagrama. ¡¡¡$62.-!!! Fuera de mi alcance.
"Kitchen" de Banana nosécuánto. No me decidí.
Un libro de bijouterie que costaba $57.- Sí, sí... yo hago bijou, sólo para mí. Un buen equilibrio entre trabajo intelectual y manual.
Comentarios sobre nada:
Es increíble la rapidez con la que un libro pasa de recién editado a mesa de saldo. Los entendidos recordarán que "Las correcciones" era un libro caro, por ejemplo.
Casi toda la colección "Lengua franca" de Emecé, lindos libros, lindas tapas, uno de sus aciertos fue "El chofer que quería ser Dios" del sabra Etgar Keret (ese no está en oferta) también están en la mesa de saldos. De allí rescaté "Felicidad". Esto me hace recordar a algo que contó Ana María Shúa en una nota, que algunas editoriales reciclan el papel de las obras que no vendieron cierto número de ejemplares lo cual, para muchos escritores, puede ser mejor que terminar como saldos. Ecología sí, saldo no.
Hablando de esto me resulta llamativo el caso de Samanta Schweblin (a quien no conozco). Recuerdo que cuando salió su libro de cuentos "El núcleo del disturbio" aparecieron un par de críticas elogiosas. La niña tiene diez años menos que yo, y admito que corrió cierta envidia por mis venas, ya que ella lograba publicar un libro, y encima de cuentos. Creo, no tengo la menor idea de lo que hablo, por lo cual puedo estar cien por ciento equivocada, que pertenece a algún taller literario, o a algún grupo literario que la ayudó a entrar. Porque no me cabe la más mínima duda de que si fuera una total desconocida, no hubiera logrado siquiera que leyeran su libro. Bien, no compré el libro cuando salió, lo compré el año pasado en la feria del libro infantil, y a $6.- Leí un par de cuentos y lo abandoné. Para mí gusto, demsiada "experimentación" y poca historia. Hoy sigue estando en la mesa de saldos al mismo precio. Entonces... ¿por qué se la sigue citando entre los nuevos escritores, se la publica en antologías, si su libro no vendió? En fin... me debe motivar cierto resentimiento producto de mi vejez.
En definitiva, hay buenas ofertas en la feria. Si a uno le gusta caminar, se encuentran cosas interesantes. Lo demás es lo de siempre. Me desdigo entonces con que no deberían estar las librerías en la feria, ya que son ellas las que traen las ofertas.
No pude visitar los stands de Israel ni de la AMIA, siempre me olvido del shabbat yo. Me van a excomulgar.
Hace varios años que, tanto en la feria grande como en la infantil, va una librería que hace papel artesanal y que, entre otras cosas (nunca libros) vende, ¡figuritas con brillantina! De las que juntaba yo. La serie bebés, la serie animalitos, la serie Navidad, ¿alguien se acuerda? Yo le compré varias veces. Las uso para decoupage (sí, también pinto adornos y reciclo muebles). Me quedé hablando con el dueño. Me contó que las figuritas tienen 50 años de antigüedad, que le quedaron de la época en que las importaba. También me mostró calcomanías al agua que se ponían en las cerámicas. Mi abuela tenía.
Estaban firmado: 2 pobres señoras que bien podrían estar tomando un té en Recoleta, en el stand de la SADE, Graciela Montes y la brasilera Ana María Machado. Ciruelo. Y me había prometido que si lo encontraba a Divinsky, a quien nunca vi ni conozco personalmente, le iba a hablar por mi libro de cuentos para adultos. ¿Y quién estaba en De la Flor? ¡Divinsky! Y no, no le hablé.
Tal vez regrese. Quién sabe. La Feria del libro es para mí como la juguetería para mis hijos. Uno sabe que por allí anda el juguete soñado. Sólo hay que saber encontrarlo.

7 comentarios:

Romina Bond dijo...

Esta semana seguro voy para la feria.
que paso que todavia no te vi en mi Blog?

Verónica Sukaczer dijo...

Ay ay ay Romina... lo tuyo ya parece acoso bloguístico :-). A ver... un hijo con broncoespasmo y uno con laringitis. La niñera de mis hijos (mi santa progenitora) de joda en la patria madre. Un libro en proceso final, mi trabajo, otros proyectos y pedidos, no leí tu blog, ni el de nadie más, ni casi escribo en el mío. ¡Please, please! ¡Piedad! :-)

Romina Bond dijo...

Jajaja XD esta bien no hay problema.
En unos meses te vuelvo hacer la misma pregunta

Saludos,

Wra5 dijo...

Si le interesan los libros el otro dia con mi sra compramos en la calle corrientes de la mano del gran Rex llendo para el oblisco unos libros muy buenos por 2 o 3 pesossaludos

Eduardo dijo...

Fabuloso

marcelo dijo...

Verónica:

Muy bueno el repaso de tu repaso por la Feria de Buenos Aires.
(Confieso que he leído el post completo.)
Quería contarte el final de "Una palabra tuya", de Elvira Lindo, pero mejor no.
Ah, los talleres los hago en Madrid, donde vivo desde hace seis años. Y son de cuento. A veces tengo que explicar qué es una esdrújula pero la gente viene con ganas y eso es lo gratificante.

Saludos.

PD: ahora me toca a mí (en la Feria de Madrid... calor calor y largas caminatas por El Retiro, alguna cara conocida, alguna otra que poco o nada tiene que ver con los libros, en fin).

PD': A ver si logro entablar una conversación de más de un minuto con Javier Marías, en la Feria, digo.

Verónica Sukaczer dijo...

Marcelo: luego contame qué compraste en la feria. ¿Vale la pena "Una palabra tuya"?