11 abril 2006

AUTOENTREVISTA ALGO LAMENTABLE

-¿Vos viste cuándo subiste el último post?
-Esperá... el 3 de abril.
-¿Y te pensás que esto se mantiene solo?
-Me gustaría. Resumo mis ideas, mi personalidad, mi humor, mi estilo, y dos veces a la semana, en forma automática, se sube un post que dice justo lo que yo quisiera decir.
-Se nota que nunca laburaste mucho vos.
-Esto no es trabajo. Por lo menos todavía no ví un mango.
-Bueno... aunque sea dame una buena excusa por haber faltado tanto tiempo.
-¡Tengo una! ¡Señorita, señorita, tengo una buena excusa!
-Dale.
-No pude estudiar porque las cosas están mal en mi casa, y tuve que buscarme un trabajo.
-¿¿¿Qué???
-Ah, perdón, esa es la que usé en quinto año, en italiano.
-¿Te sirvió?
-Fantástico. Otra chica dijo que se había muerto la mamá, y a la semana siguiente la profe y la vieja se encontraron en la escuela. Hay que tener cerebro para inventar excusas.
-¿De qué se supone que trabajabas, si te preguntaban?
-Cuidaba chicos.
-¿Y ahora estuviste cuidando chicos?
-Ahora los cuido, los crío, los educo, los llevo, los traigo, los limpio, los alimento, y tampoco me pagan. Ni tengo más italiano.
-¿Me-de-cís-qué-es-tu-vis-te-ha-cien-do?
-Lo terminé.
-¿Lo terminaste?
-Lo terminé.
-¡Lo terminaste! Te felicito.
-Gracias. ¿Viste que era una buena excusa?
-Viniendo de vos, que termina un libro sólo entre embarazos, es fantástica. ¿Pensás tener otro hijo ahora?
-No, eso no está planeado por el momento.
-Bien... lo terminaste...
-Lo terminé.
-¿Y qué se siente?
-Libertad. Placer. Satisfacción. Tranquilidad. Es como después de un orgasmo. Te dan ganas de ir a tomar un café y hablar de lo lindo que fue.
-¿Diez cuentos, como siempre?
-Diez cuentos. Mi número fetiche.
-Vos no tenés fetiches. Ni cábalas. Ni mufas. No creés en nada, vos.
-Ya lo sé. Pero diez es un lindo número redondo, y queda lindo eso de los fetiches. Como la Allende que dice que al empezar a escribir prende una vela y no termina hasta que se haya consumido. Debe tener genes judíos esa mujer.
-¿Eso qué tiene que ver?
-¿Viste que los judíos prendemos las velas pero tenemos que dejar que se acaben solas? Por eso te digo...
-Decís cualquier pavada vos. Mejor hablame del libro.
-Ahora viene la parte miserable de tener que publicarlo. Volver a pagar el derecho de piso, todas esas cosas. Pero no creo que haya demasiados problemas porque no es para adultos, como el anterior, es para chicos, y sobre lo probado.
-¿Sobre qué?
-Volví a escribir sobre computadoras.
-No es muy de vos segundas partes...
-Es verdad. Termino un tema y listo, no vuelvo al mismo. Pero el otro libro lo escribí hace diez años, me engancharon cosas nuevas de la informática que antes ni existían. "Nunca confíes en una computadora" lo escribí cuando todavía no se usaba Internet en la Argentina. Es un dinosaurio.
-¿Tenés el título?
-Claro que lo tengo. Está bueno. Al estilo de "Nunca confíes..." Pero hasta que no lo registre... Ronda tanto escritor buitre por acá... Y además viste que a mí me gusta hacerle todo lo otro.
-¿Qué es todo lo otro?
-Soy algo infantil con esto... me gusta armar la tapa con algún dibujo, y elegir las letras para los títulos. El armado, ¿viste? Después la gente de la editorial le saca todo, por supuesto, pero yo lo presento así, con carátula y dibujitos.
-Estás en tercer grado, vos... Te pregunto algo que acostumbran preguntar los chicos cuando visitás escuelas. ¿Cuándo considerás que ya está terminado?
-Ah... (pose interesante). Es difícil eso, es difícil... Uno corrige y corrige, hasta que te das cuenta de que si seguís corrigiendo el cuento empieza a mutar en algo extraño, que no era lo que querías decir al principio. Ahí hay que parar. Después, cuando ves la edición impresa, aparecen un montón de cosas que te preguntás cómo no las viste antes. Pero en general nada grave. Es intuición, ¿viste? Algo te dice que el cuento ya está.
-Te llevó tiempo este libro?
-No más que lo normal... Un libro me lleva más o menos un año de trabajo. Quedan muchos cuentos e ideas por el camino. Además pensá que yo venía bastante depre por no haber podido publicar el otro de libros para adultos (todavía sigo en eso), y volver a escribir fue toda una tarea de autosuperación, para decirlo a un estilo Coelho. Tal vez por eso regresé a lo que me gusta y sé.
-Interesante, muy interesante...
-Y otra cosa... también quedás algo vacía cuando terminás un libro... como que no sabés qué decir, empezás a buscar con qué idea o proyecto entusiasmarte. Por eso tampoco no escribí en el blog... porque no tenía qué escribir.
-Y supongo que por eso este ejercicio lamentable de autoentrevista.
-Y sí... como para que no pase mucho tiempo sin material nuevo, ¿viste? No es terrible...
-Ok... eso que lo digan los lectores. ¿Y ahora qué sigue? ¿Algún proyecto nuevo?
-No sé... está la idea esa que apareció por una frase de Paul Auster, pero es para adultos y novela, algo que todavía nunca hice y no sé si voy a poder... Y además quiero escribir cuentos cortos y para chicos más chicos, de esos que se publican de a uno. Y estaba lo de Tadeo, que lo abandoné, y el otro libro de monstruos escolares, que me sigue pareciendo bueno... Vamos a ver... Quién sabe...
-Hagas lo que hagas, no te olvides del blog. Porque estás a punto de llevártelo a marzo.
-¿Viste? Te juro que yo me esforcé lo más que pude, que doy todo de mí, pero a veces no sé... a lo mejor me olvidé de estudiar algo...
-Ay Verónica... tu primer cuatro...
-¿Vos creés que me causa gracia? ¡Si nunca me llevé una materia! Son esos
hijos de puta que no sé qué hacen con los blogs, ¿los examinan?, los que me pusieron un cuatro. Por lo menos vení a decírmelo a la cara, que me lo expliquen, ¿viste? Se deben creer unos vivos bárbaros, deben tener alma de profesora frustrada de secundario. Pero qué puedo hacer...
-Y... subir algo más interesante.
-Claro, para vos tan fácil. A ver, sentate y escribí algo que me interese todo los días, y después vemos qué nota te sacaste. Así cualquiera...
-Bueno, voy terminando... Muy interesante la conversación. Cuando no sabés qué subir al blog, bien que te salís con estas huevadas.
-Muchas gracias. A mí también me gustó conversar con vos. Ahora me voy a imprimir las copias del libro. Así que sigo ocupada. Un gusto.

10 comentarios:

Romina Bond dijo...

Hola! pasaba por tu Blog, como lo hago siempre, y cuando lei que va haber una segunda parte de Nunca confies en una computadora no lo podia creer, desde ya te aviso que un libro ya lo tenes vendido.

Saludos, y a ver cuando pasas por mi Blog.

maun dijo...

Felicitaciones por el nuevo "hijo"...como todo parto lleva tiempo reponerse, cada uno tiene sus tiempos y sus ritmos, a no estresarse!!!!
Saludosss!!

liter-a-tres 3 dijo...

Me reconozco en casi toda la autoentrevista... ¿curioso, no? pero no sé si me cuadra lo de lamentable, aunque admito que tal vez lo sea.
Un saludo y un abrazo desde España y mi admiración.

Una liter-a's

Lars dijo...

¿quién anda poniendo calificaciones a los blogs?

Lindo es terminar un libro, después el vacío, después el vagabundeo, es lindo.

daisy dijo...

Felicitaciones, Vero, por haberlo terminado! Espero que pronto te animes con el de adultos..., con la novela... Y qué es eso de Tadeo?

daisy dijo...

Hey! Hice click en el link de la mala palabra y resultó que lo de la calificación no era metafórico, era real! No lo puedo creer!!!

Turca dijo...

Felicidades!!!!!!!!!!!!!!!

Ya voy a querer leerlo, yo! Avisá cuando esté a la venta.

Besossss.

El animal soñado por Poe dijo...

El que califica a los blog ¿quién es?Don blog y su jurado de notables. Hermosa manera de analizarte, escribiendo siempre es mejor. Saludos, es la primera vez que paso y me gustó mucho.

Verónica Sukaczer dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros lindos deseos para que mi nuevo bebé crezca sano y fuerte y dé buenos derechos de autor. Para que salga publicado habrá que esperar, siempre y cuando la editorial lo quiera publicar, unos... ¡2 años! (así son los tiempos editoriales). La literatura es un ejercicio de paciencia :-)
Lo estoy imprimiendo, tengo que registrarlo. Me quedé sin tinta.

elCapo dijo...

Pasaba por aquí navegando por la mar de los blogs, como quien encuentra una isla perdida y una nueva clase de flor creciendo en su tierra. Suerte con tu libro. Me ha encantado este post, derrocha de elegancia y creatividad.

Un saludo afectuoso.