02 marzo 2006

NOSTALGIA POSTAL

Guardo en una caja grande con rosas rojas, todas las cartas que recibí en mi vida. Cartas, tarjetas de cumpleaños, telegramas, notitas. Todo material escrito y personal que me fue dirigido. Desde la primera postal que me envió una maestra jardinera cuando yo tenía 3 ó 4 años, y que lleva el dibujo tridimensional de una princesa; hasta las copias de los chats que mantenía con mi novio -actual marido- hace diez años. Los imprimí, sí. Porque la computadora es un aparato traicionero que te puede robar, en apenas segundos, gran parte de tu historia. Aquí podrán decirme que el papel se gasta, se pierde, se rompe, se apoliya, pero a mí no me ha sucedido. Le tengo un respeto y un cariño al papel y a la letra impresa (y también, debe ser por asociación, a las lapiceras de pluma) que su cuidado me parece primordial. Puedo vender y cambiar una computadora, y ya lo hice varias veces. Pero si perdiera, por ejemplo, mi ejemplar de 1909 de "Las mil y una noches", o el Simulcop de primer inferior, o el leído y releído "Cien años de soledad". Ay... si los perdiera...
Y las cartas... Si perdiera una carta perdería parte de mi memoria. La carta de G., que se me declaró por papel cuando teníamos 12 años y que dice, lo recuerdo de memoria, que me espera en "Torino" para hablar de algo que yo debo saber a través de mis amigas. Las cartas en inglés de esos amigos postales y japoneses que me enviaban stickers nunca vistos. Los papeles que me dejaban los chicos de la UTN cuando nos carteábamos en horas del secundario (yo iba a la mañana, ellos a la noche, nos dejábamos las cartas pegadas con cinta scotch debajo del pupitre). A dos de ellos llegué a conocerlos. Uno era hermoso. Pero su vida pasaba por el club alemán... saquen ustedes sus conclusiones. El otro se enamoró de mi y, cuando dejé de escribirle, me dejaba mensajes amenazantes en el pizarrón. Esa servilleta de confitería que me escribió un gran escritor gran para decirme qué lindos ojos que tengo. Y la grulla que me hizo otro gran gran que luego intentó propasarse conmigo al final de una clase de taller literario. Las tarjetas con corazones y palabras cursis de mis novios de adolescencia. Las cartas de un chico al que nunca conocí, que pensaba en suicidarse y decía que yo lo había salvado del naufragio. Las decenas de cartas de escolares que recibí por mis libros. La carta de un ex-novio en la que acepta que se equivocó y que perderme fue el precio que tuvo que pagar. La carta de una compañera del secundario que me dice que no debo ser tan mala como me pintan, que quiere ser mi amiga. La carta de un intendente. Las cartas de la gente de la Antártida. Las libretas que hacía yo misma para que mis compañeras la firmaran al terminar las clases. Las cartas y dibujos de mi prima, que murió cuando tenía 9 años, y me pedía que le escribiera más cuentos. Cartas de mi mamá. Cartas de mis hermanas que me muestran con cariño cómo puedo irme a la recontra que me parió. Tantas cartas. Casi todas escritas a mano. Con dibujos, con perfume que se perdió, con firmas infantiles, con frases de amor.
Ya casi no guardo nada nuevo en esa caja. Me llegan mails, tarjetas virtuales, sigo chateando con mucha gente. Pero no recibo cartas. Alguna tarjeta de mi esposo, claro está. Algún papelito que me deja. Muy pocos dibujos de mis hijos (son chicos y varones...) La gente ha dejado de decirme las cosas por escrito. Y yo también, para qué negarlo.
Y me duele enormemente saber que no habrá más cajas como la mía. Que la historia de mis hijos no quedará escrita en las cartas que reciban. Es nostalgia pura, lo sé, porque las cosas cambian y se modifican, y nadie puede decir que sea peor o mejor. ¿O acaso yo no doy gracias a los dioses informáticos por esta tecnología? Pero la carta... vaya... la carta. La magia de abrir el sobre sin saber qué encontraremos, la elección del papel, la letra tan individual, el encabezamiento y la firma... Alguna vez descubriremos que al perder las cartas hemos perdido también algo de nosotros mismos.
Allí quedan las mías. Algún día alguien las tirará. Pero hasta el último momento, con sólo leerlas, yo podré reconstruir todo mi camino. Mis cartas son mis huellas.

16 comentarios:

Romina dijo...

Si bien yo soy de la era de Internet y de los mails(tengo 15 años), creo que las cartas son mejores, porque hay veces que uno a traves de un mail no demuestra tantas cosas como si escribiera una carta a mano.
Asi que si bien hay que ir progresando, no hay que dejar cosas importantes de lado.

Mía dijo...

Bueno, Yo creo, estoy en el medio, tengo 22, pero en si tambien amo el papel, nada como el papel. Mis delirios de escritora me han conducido a usar la computadora para recopilar con mayor facilidad mis cosas, pero ne verdad, como extra'o los millones de papeles regados en mi cuarto, la tinta en las manos...
Te entiendo! como te entiendo!.

Bueno Blog...
Beso!

Aye dijo...

Que lindo... Las cartas son hermosas, son inigualables, es cierta la expectativa que nos produce el abrir un sobre.
Me encantaría poder juntarlas todas en una caja enorme pero las tengo dispersas en diferentes tipos de cajas.
Me entristece pensar que la tecnología reemplace al papel, más aún que reemplace a los libros.

Me gustó leerte,
saludos!!!

RODRIGO dijo...

YO TENGO ALGUNOS RECUERDOS EN PAPEL, EN UNA CAJA. OTROS ESCRIOS ME LOS ROBO EL COMPUTADOR O LOS PERDI POR AHI. DE ALGUNAS COSAS TENGO UN RECUERDO VAGO, OTRAS LAS HE OLVIDADO, PERO CON ESTE POST TUYO RECORDE ALGUNAS CARTAS QUE ME MANDARON , ALGUNAS QUE MANDE. QUE DIVERTIDO, QUE NOSTALGIA, Y ASI ES LA VIDA.

ME GUSTO LA NOSTALGIA DE ESTO.QUE BIEN. TE FELICITO.

PD: SIEMPRE ME DIJERON QUE MIS CARTAS ERAN MUY BUENAS, MUY DIVERTIDAS.ESO ES OTRA COSA QUE HABIA OLVIDADO.

RODRIGO.

-Pato- dijo...

Adoré las cartas, gran parte de mi vida se podría armar si juntara esas cartas quee escribí o me escribieron.
Yo tambien conservo una historia de amor en una caja, pero de flores celestes.
Y extraño cartas que no escribí y mas aun las que a fuerza de dejar el tiempo pasar, ya no espero.
Pero esto de la teconología será menos romantico, pero es genial.
Paso otro dia, me ha gustado leerte.
Chau!

le mutante dijo...

adore en un tiempo las cartas, adoro chequear mi buzón, el de enfrente a casa y ver si llegó algo, es una gran satisfacción encontrar algo más que facturas.

es amor especial que les tengo, no es nostalgia, no. guarde muchas cosas durante mucho tiempo, ahora sólo queda lo esencial, eso a lo que quiero volver.

Romina dijo...

Hola!, estreno Blog nuevo, y queria pasar a dejar la dire:

http://acaestaescrito.blogspot.com

Saludos,

voyeur dijo...

yo estaba enamorado de una chica cuando era chiquito y le escribí muchas cartas que nunca le dí. una vez fui y le declaré mi amor como sólo los chiquitos de 11 años podemos hacerlo y cuando ella me dijo que yo no le gustaba tomé la decisión: al otro día le di las cartas y fue como si la chica se borrara de mi mente.

fue extraño, pero fue así.

cariños.

Tía Nata dijo...

Sólo guardo con fruición las cartas de mi amiga Viyu, todas desde el primer papelito que decía: "Me pasas la respuesta de la 2 de mi tema..." hasta la última que decía cosas menos sencillas y para muchas de las cuáles no tuve respuesta oportuna...22 años de cartas, qué me contás?
Bueno, también conservo aquellos papeles de puño y letra, que operan como señaldores de moementos en la vida, un sobre de azúcar con un "SIEMPRE NOS VOLVEREMOS A VER", una tarjeta de "telo" con un: "no es una invitación, ni siquiera el mayor de los deseos, pero es todo lo que puedo hacer por ahora", un ticket de cafés en un tugurio que dice: "si no nos vemos, nos tocamos" - frase que adopté como mía y que aprovecho para agradecerle a Clau...
El puño y la letra, son como la capa y la espada, nos envuelven y nos defienden...
Gracias Vero por recordame esto!
visitame si querés

daisy dijo...

Ay, Vero, me has hecho recordar que yo también tengo una caja llena de cartas, tarjetas, notitas... en la que hace mucho que no ingresa nada nuevo, porque es cierto, ahora todos nos mandamos mails. Y también ha habido fotos. Fotos de novios que tuve, y que luego rompí para que no las viera el novio actual (mi marido), con sus correspondientes cartas... Me hace acordar a la sección "Quemá esas cartas" de alguna revista que leí por ahí... Sí, debo reconocer que mi cajita no guarda todo lo que recibí, sino que hubo una especie de autocensura...

Christine dijo...

¡Que rechula entrada!

Verónica Sukaczer dijo...

Fue hermoso y emotivo leer todos sus comentarios. Espero sus cartas :-).

Visitaré todos los blogs a los que me han invitado, pero les pido tiempo. ¡Ahora madrugo para ir a segundo grado!

Cariños
Yo

Tía Nata dijo...

La revista con esa sección, fue antológicamente por lo menos, tal vez ahora, alguna otra tenga una sección con nombre homónimo, HUMOR.
Al que madruga, no sé si Dios lo ayuda, pero el día le rinde más Vero...y no hay nada mejor que un rato con mamá antes de ir al cole...

THomas dijo...

No recuerdo haber recibido alguna carta :(

Turca dijo...

Qué lindo post! También tengo mi caja y la recuerdo con nostalgia.

Beso.

Anónimo dijo...

hola...que lindo...todo lo que lei.. en el dia de hoy .
ante todo me presento soy Viviana Ibero de 30 años.
La verdad es que en mi vida las cartas no murieron...hace un año que vivo en chubut...es loco lo que comentare ...pero con mi marido tenemos 3 cyber y es tanto el rechazo a que mueran estas cosas que imponemos las antiguas cosas ...pero justamente para no dejar de ser nosotros mismos.
tenemos 3 nenas y un varon, ellos aun hacen dibujitos y los pegamos en la heladera hasta que hagan nuevos...decorativos no quedan para los demas ...pero para mi siii!!! despues van a una cajita!! y con los años son varias cajitas..
Mi madre vive en bs as tiene casi 70 años y hablamos por telefono cada 15 dias y siempre quedan cosas por contar, es ahi donde recurrimos a las cartas y mis hijos hacen lo mismo le cuentan sus cosas en papel escritas por ellos luego al sobre y a correr al correo!!!! porque dentro de una semana la abuela estara leyendo en su sillon..
tratamos de seguir teniendo fotos en papel y no digital...
Somos todos conciente que el papel es lo que todo lo soporta!!! enojos cartas hermosas , de amor ,servilletas y porque no lapiz labial con un beso...
yo creo que las cosas que dejamos que pasen , es porque queremos que pasen!!!! y detener un poco este preceso es parte de ser nosotros mismos!!!!!
para que no se mueran los recuerdos , para no olvidar...
Es que la sociedad y la gente cambio tanto que ya no le leen cuentos a sus hijos ....esperan todo de la escuela .
ya no comen todos juntos en familia.Todo se va desvaneciendo poco a poco.
recordemos nuestras infancia y hagamos entre todos la infancia de nuestros hijos mejor!!!!
hay tanto hoy en dia para hacer juntos y tan poco tiempo.
besos y saludos a todos..los que tienen un niño dentro!!!
les dejo mi pag. www.myspace/gaby_nahuel
PD: Cuidemos nuestros recuerdos!!!!
PD2: Veronica felicitaciones por tu trabajo y por tus libros, que tengas muchisima suerte.
b