07 noviembre 2005

REALIDAD VS. IMAGINACIÓN

Colecciono recuerdos como otros figuritas. Son mi esencia, mi material. Me maravillo de mi memoria. Lo recuerda todo, con lujo de detalles. Recuerdo qué sucedió, cuándo, cómo estaban vestidos los protagonistas, dónde estaban parados, cuál era su lenguaje corporal, qué dijeron y en qué tono. Si había sol o estaba nublado. Lo único que se me escapan son los nombres, muchas veces, pero jamás un rostro.
Sin embargo tengo tres recuerdos precisos que no sé si los inventé o si sucedieron de verdad. Un cuento, una película, un momento. No tengo testigos. Pienso que sólo existen en mi memoria, y que por eso debo haberlos inventado, pero sin embargo tienen detalles que los hace ajenos a mi mente. Quizás a alguno de ustedes le haya pasado. Quizás alguno sabe de qué hablo y vio esa película o leyó ese cuento.

La película se llamaba "Loly Pop", como un helado y como también se llamaron dos cotorritas mías. Trataba sobre un chico blanco y uno negro que se hacían amigos. Por alguna razón escapan (¿de un orfanato?) y comienza a nevar y ellos no tienen abrigo. En un momento alguno o los dos están dentro de un barril que cae rodando. Al final el chico negro abriga al blanco (¿con su cuerpo, con su ropa?) y muere.

Me recuerdo leyendo el cuento, y estoy casi segura de que esas hojas me pertenecían. Creí que había salido en la revista "Puro Cuento" (tengo la colección completa), pero allí no lo encontré.
Trata de un hombre que compra un libro cuyos caracteres son indescifrables. Sin embargo, cuando comienza a leerlo, cuando se concentra en las hojas, las palabras adquieren sentido. Pero si se distrae, si se levanta, si suena un timbre, si estornuda, las letras se mezclan otra vez y tiene que comenzar desde el principio. Se da cuenta de que leerlo le costará la vida (¿era así?), porque el libro le obliga a no hacer otra cosa que leer.

Estoy en Disneyworld con mis viejos. Tengo 23 años. En la fila para entrar a ver "Los pájaros" en 3D, hay un nazi de civil. De la Gestapo. No una persona que se puede pensar que es nazi por algún tatuaje o por estar rapado. Un nazi real. Lleva un sobretodo negro largo casi hasta los pies, sombrero de los años ´40. El rostro muy blanco y tétrico. Rubio. Muy alto. Está solo y nunca sonríe. Mira hacia adelante por encima de la gente. No hace gestos. No tiene la ansiedad típica de los visitantes del lugar. Cerca está el espectáculo de Indiana Jones, que tiene nazis, y pienso que el hombre tiene que haber salido de allí. Es más, creo que tiene alguna participación en este juego. Siempre hay alguien que se sienta entre el público y luego resulta que es uno de los actores. Lo que me asombra es que nadie lo esté mirando como lo miro yo. Que no llame la atención. ¡Es un nazi! Y temo que en cualquier momento descubra que soy judía y me lleve. Al entrar al cine lo pierdo de vista. Me pasan por encima los pájaros de Hitchcock. No hay participación de un nazi. Salimos. Lo encuentro. Él se aleja con paso decidido. ¿Es un nazi de Indiana Jones y quiso entretenerse un rato? ¿Es un fantasma del pasado que sólo yo veo? ¿Creyó que tal vez allí encontraría a Hitchcoock y podría llevarlo a Treblinka y anotarse un punto? ¿Es un solitario esquizofrénico que se viste de forma inusual? ¿Sacará un arma en algún momento y nos matará a todos?

¿Todo esto lo imaginé o realmente existió y sucedió? Y si fue verdad, ¿cuánto le agregué yo de imaginación, con el tiempo? ¿Cómo saberlo? A menos que encuentre el cuento, que vuelva a ver la película, que regrese en el tiempo y me tope con el nazi, ¿cómo saber si fue real? Y en caso de que no lo sea... ¿es normal que me imagine esas cosas y crea que sucedieron en la realidad?
Una vez le dije a mis padres (estábamos hablando de cómo todo el mundo se sorprende al enterarse de que soy hipoacúsica, porque "no lo parezco") y yo les dije que en realidad nunca había sido hipoacúsica. Soy la menor de tres hermanas, nadie me daba bola, me pasaban por encima... no tenía voz ni voto... Así que me hice pasar por hipoacúsica para llamar la atención. Pero lo hice tan bien que terminé creyéndomelo, y luego ya no pude abandonar ese papel. Mis viejos rieron. ¿¿¿Y si fuera verdad???

5 comentarios:

Daisy dijo...

Hmmm... qué olor a Borges tiene ese cuento...
Y como diría él, también: ¡Qué importa si los recuerdos son reales o inventados, si son más interesantes que la vida misma!

Verónica Sukaczer dijo...

Al final, querida Daisy, toda la vida resulta ser literatura :-).
Besitos a Bianca y un abrazo para vos.

un burro dijo...

El otro día leí una entrevista a Hebe Uhart, en la que decía que para ella la memoria y la imaginación son la misma cosa -o algo así.

Por otro lado, me dieron ganas de leer ese cuento.

Verónica Sukaczer dijo...

Yo también quisiera volver a leerlo, si lo encuentro.

Listo Entertainment dijo...

Hitchcock era un visionario de tres pares de cajones.
http://lacinefilia.blogspot.com/2006/02/los-pjaros.html