18 octubre 2005

YO FUI UNA GHOSTWRITER

Tenía la edad de la esperanza y ninguna responsabilidad (léase hijos). Hacía tiempo que me picaba el bichito del guión, y el aviso que apareció en el gran diario argentino: "Se busca guionista", sirvió de carnada. Yo venía de leer guiones y algún que otro libro sobre cómo escribir un guión. Siempre sentí y supe que podía escribir lo que quisiera. La escritura es mi herramienta y la puedo usar como otros usan un destornillador: con inteligencia y creatividad. Escribí publicidad para amigos, tarjetas postales, algún discurso. Podría escribir el prospecto de un remedio si quisiera. Acepto sugerencias y me gusta que me guíen. Allí fui entonces a mi entrevista de trabajo, vestida para la ocasión (tal como las mujeres nos vestimos cuando queremos parecer profesionales pero dejar una estela de sensualidad).
El lugar era un pequeño departamento en el centro. Los que buscaban guionistas eran los autores del programa "Son de Diez", el más visto de canal 13 en ese entonces. No era para desaprovechar.
Para conseguir el puesto no alcanzaba la sensualidad. Había que escribir un capítulo sobre un tema propuesto, con todos los personajes. ¡Un capítulo completo de la nada! Sus 60 páginas.
Yo era, lo admito, seguidora del programa. Todavía escuchaba la TV con auriculares y me gustaba más "Son de Diez" que su archienemiga "¡Grande pá!", que también veía, para qué mentir. Pecados de juventud.
Escribí el guión. Tal como lo hicieron unas dos docenas de personas, creyendo, como lo hice yo, que si lograba escribir el programa ¡más-visto-de-la-te-le-vi-sión-ar-gen-ti-na! entraba al mundo del guión por la puerta grande, me salvaba la carrera, la vida y el bolsillo. Me iba para arriba.
Me dieron el trabajo. A mí y a un muchacho llamado Melchor.
Conseguí todos los trabajos en los que tuve que hacer una prueba escrita. Nunca conseguí los que se decidían luego de la entrevista. O no me funcionó nunca el aspecto profesional, o no dejé mi aura sensual. O hablando no transmito lo que transmito escribiendo. O se pueden ir todos los entrevistadores juntos a...
Empecé a trabajar y a escribir enseguida. Éramos tres "ghostwriter" y los dos autores, Diani y Di Conza, en el departamento. La forma de trabajar era la siguiente: el más experimentado hacía el script. Muchas veces con uno de los nuevos a su lado. Luego otro hacía un desarrollo de cada escena. El último dialogaba. En general dialogaba yo, porque era -y es- mi fuerte. Diani y Di Conza leían el resultado final, hacían correcciones, y luego partían. Los veíamos poco. Ellos vivían de contactos y reuniones y no sé qué. Nosotros escribíamos. Todo.
Escribí "Son de Diez" por casi un año. En ese tiempo nunca fui al canal. Nunca mi nombre apareció en un guión. Nunca conocí a nadie. Cuando alguien venía al departamento -sobre todo actores en busca de algún bocadillo-, nos hacían trabajar en una de las habitaciones, con la puerta cerrada. Nadie debía vernos. Nosotros no existíamos.
Yo, todavía, tenía esperanzas. ¡Estaba escribiendo el programa más-vis-to-etc-etc! Yo le escribía a la "Pechocha" lo que debía decir. Yo escribía los terribles chistes machistas de los personajes. Las dulces escenas de amor. Las historias de la empleada doméstica. Yo escribí un capítulo en que un personaje deja a la hija con todo ese verso de "no sos vos, soy yo". Yo indiqué cuándo debían llorar o reír. Y nadie lo supo.
¿Por qué lo hice? Lo hice porque de verdad creía que me estaba abriendo una puerta. No lo hice por los $800.- que me pagaban por mes, teniendo en cuenta que ellos ganaban miles por capítulo. Lo hice porque quería ser guionista de TV (todavía me gustaría serlo alguna vez más), porque era buena, porque era una oportunidad.
Cuando se acumularon muchos programas, a mí me pusieron a inventar programas nuevos, que ellos presentaban al canal con su firma. ¡Y yo lo hacía! Es decir: se me ocurría una idea. Escribía los personajes. Buscaba los decorados necesarios. Hacía un desarrollo de los primeros capítulos. Escribía algunos guiones.
Les ofrecí una historia basada en la novela "Violeta". Una chica, Sabrina, superdotada, en medio de una familia algo tarada. Un "Malcom" sudamericano. También escribí algunas películas para TV. Y si mal no recuerdo, otro programa era de una familia con un extraterrestre.
Tuve la inteligencia de, sin que nadie me viera, grabarme todos esos trabajos en diskette. Que de nada me sirven si ellos los registraron a su nombre -no lo sé-.

No fue una muy buena experiencia. Los autores tenían mal humor. Había gritos. Nos escondían cuando llegaba alguien. ¡Y trabajábamos de lunes a sábado! Como si hiciera falta para escribir un programa a seis manos...
Finalmente renuncié, sobre todo por lo de trabajar el sábado.

Volví a escribir guión, para un programa infantil que tenía Soledad Sylveira en canal 2 y que nadie vio ni recuerda. Apareció mi nombre en los créditos, y estuve un par de veces en el canal. Pero no logré hacer ningún contacto.

¿Qué nos lleva a convertirnos en ghostwriter?
Supongo que la falta de oportunidades, a muchos el dinero, y la viveza de otros que se aprovechan de buenos escritores que no tienen "nombre". Como yo, muchos lo hacen por exceso de ingenuidad. Porque creen que ser ghostwriter puede convertirse en un punto de largada. Tal vez uno o dos lo logran... el resto se queda en el camino.

Ahora mismo hay miles de "ghostwriter" haciendo el trabajo de otro. ¿Qué pasaría si se rebeleran? ¿Cuántas malas novelas de autoayuda quedarían truncas? ¿Cuántas "investigaciones" para libros? ¿Cuántos programas de TV? ¿Y qué pasaría si esos escritores fantasmas comenzaran a exigir que se los respetara y nombrara? ¿Que sus nombres aparecieran en los créditos?

Yo no podría firmar ni una palabra que no escribí, que no surgió de mí. Pero esa soy yo.

¡Levantaos "ghostwriter" del mundo, y rebelaos contra sus amos pocos creativos, que necesitan vuestras metáforas, oxímoron y metonimias para vivir! No son ustedes los que deben llamarse fantasmas, son ellos los que deberían conocerse como vampiros literarios.

Eso sí, si hay un buen sueldo de por medio, y no se trabaja los sábados, acuérdense de que puedo escribir cualquier cosa.

18 comentarios:

Gragry dijo...

¿Tardes de Sol?
¿Había un cuadro que hablaba?

Yo lo veía con mi niñito, y tengo el cassette con las canciones.

Me gustaba mucho, me acuerdo... Pero nunca leí los créditos, sino te hubiera felicitado

Verónica Sukaczer dijo...

¡¡¡Sí Gragry!!! Yo hice unos tres capítulos de Tardes de Sol. ¡Sos mi primera espectadora! :-)

voyeur dijo...

yo tuve una historieta de mierda con una editorial que hizo un concurso literario. comenzamos y eramos unos seis mil. era de cuento. luego fuimos mil. luego quinientos. y finalmente cincuenta. de esos tipos se iba a hacer una antología de cuentos y luego se elegiría el ganador de aquella tirada de 2500 libros.
yo quedé entre los cien y cuando llegó la antología debíamos pagar 50 mangos por página que ocupara el cuento; detalle que no figuró nunca en las bases del concurso.
agarré el teléfono y le dije de todo al director, incluso que le iba a hacer juicio si usaba alguno de mis textos en aquella antología o en algún sitio. todo como si yo fuera el gran cortázar o alguien parecido, pero realmente me sentí estafado.

otra que nielsen... je.

cariños.

Laura dijo...

Hola Veronica. Vengo del blog de Barbarita y es la primera vez que te leo. Este post es casi tan triste como leer la noticia de 20 niños trabajando en una fábrica de pescado en algun país de nombre impronunciable. Peo quiero hacerte un comentario del que escribiste más abajo "escribir o no escribir".
Mirá, yo tengo una visión más onanista de la cosa.vos escribí, escribí, escribí, solo por el placer que te produce hacerlo, de manera que el día que te llegue la publicación, el cuento que te piden o lo que sea, vos seas la mejor escribiendo.
Por otra parte, a mi me gusta mucho leerte.Un beso

Pilarcito dijo...

La verdad es que es una pena que existan esa clase de gente que se apodera de las ideas de otros. Por lo menos acá nos enteramos que un año entero vos fuiste la guionista de Son de Diez y un aplauso para vos! porque yo también lo devoraba! un beso

flor dijo...

Hola Verónica. Entré acá gracias a Lolamaar y ¡me leí de un tirón los posts que aparecen en tu página!
Muy interesante lo que planteás sobre los escritores fantasmas, las editoriales, los escritores que escriben poco, mucho o cual máquinas de reproducir palabras, tu fascinación por la escritura, tu determinación por tener un blog...Me encantó leerte y seguiré pasando por aquí. Y me sentiré muy honrada si me visitás alguna vez.
Un abrazo.

Verónica Sukaczer dijo...

¡Gracias a todos por sus comentarios!

¿Vieron? ¿Vieron? Yo escribía "Son de Diez" :-P
La verdad es que la primera vez que apareció un capítulo escrito por mí... fue una sensación poderosa.

Por supuesto que seguiré escribiendo a pesar de todas mis amenazas.
Y ya pasé por el blog de Pilarcito y Flor, y de Laura.
Cariños

angie dijo...

Hola, soy angelica, estudiante de 14 años. Escribo para pedir un gran favor, espero no molestar mucho.
En el colegio, área lengua estamos leyendo un cuento tuyo y tnego una tarea para el dia lunes 24 de octubre y es sobre uno de tus cuentos: "el último sobreviviente", en realidad la tarea es que debo buscar el moviminto literario al que perteneces y las características generales de tus obras(es decir de que hablan la mayoría de ellas) y no se donde puedo encontrarlo por eso tengo la esperanza de recibir una respuesta ya sea en esta pagina o en mi mail: angiemc1@hotmail.com
reitero, espero no sea una molestia y cuento con tu ayuda.

ah! me olvidaba! me gusto mucho tu cuento!!!
gracias por adelantado
chau chau

Gus Nielsen dijo...

Yo también fui un ghostwriter

Verónica Sukaczer dijo...

A vos te tengo una pregunta, Gus. ¿No te hacen problemas las editoriales por subir tus cuentos para lectura popular y gratuita?
Y ahora quiero saber de quién o de qué fuiste ghostwriter.

Daniel Miracolo dijo...

Sos bella. Hasta en ese sufrir amargo del silencio, lo que yo llamo hacer el muertito para recrear el vivito.
Ya los pajaros les van a disparar a la escopeta

Daniel Miracolo dijo...

Sos bella. Hasta en ese sufrir amargo del silencio, lo que yo llamo hacer el muertito para recrear el vivito.
Ya los pajaros les van a disparar a la escopeta

Verónica Sukaczer dijo...

¡Ese es un post como debe ser, Daniel! Repetir cien veces: "sos bella", "sos bella", "sos bella".
:-) ¡Gracias! Estuve leyendo tus blogs. (¿Estás en algún tipo de competencia para ver quién puede tener más blogs?) Me alegra ver que estás bien.

juan carlos dijo...

En España se llaman "negros", pero la expresión inglesa me parece mucho más acertada. Si todos los "ghostwriters" del mundo se levantaran contra sus amos, y se negaran a escribir una palabra más sin que su nombre figurara,el mundo de la edición, de la propiedad intelectual y del glamour de la vida literaria caería como un castillo de naipes. Muchos nombres famosos quedarían de repente sin apoyo, tambaleandose en el aire. Cielos, no soy capaz ni de imaginarlo.

Juan Manuel Insua dijo...

Vero:

De casualidad entre en esta pagina...te cuento quien soy: Mi nombre es Juan Manuel Insua, tengo 27 años y actualmente vivo en Mallorca (españa..hace 6 años). Te escribo porque con Diani y Di conza trabajé en un par de ocasiones...pero desde el otro lado...fui actor (bueno dentro mio lo sigo siendo pero me dedico a otras cosas ahora)...trabaje en programas que en teoría los escribían ellos...por ejemplo La NENA (CANAL9)...incluso luego ellos escribieron la gira que hicimos por el interiro del pais....en fin...me quede asombrado porque no sabía que las cosas son como las contas...bueno...para tu consuelo...los guiones de la nena dejaban mucho que desear....y son de diez....fue un exito!....

Richard dijo...

Vero:

Me parece fantastico eso de que los fantasmas nos rebelemos al mundo. Hoy 1 de marzo ya me contrataron para escribir dos novelas como ghostwriter. Y en los ultimos 5 años escribi un monton.
Vos decis que "Yo no podría firmar ni una palabra que no escribí, que no surgió de mí. Pero esa soy yo".
El caradura del ultimo "autor" que me contrato evidentemente no piensa como vos. Porque llego a dedicarme mi propia novela. En la que hice todo el trabajo: escritura, diseño, impresion, caratula, solapas y contratapa.
Asi es el mundo.
Cariños

mariano casa dijo...

Que fracasada que sos. Obviamente nunca te dio para ser guionista por eso terminaste escribiendo pedorradas. besis

Liliana Schmid dijo...

Me encantó leer tu post. Suelo moverme sólo en mi página de Facebook. Allí soy Liliana Schmid Libesch, pero buscando iniciarme como escritora fantasma en Google para conseguir una entrada de dinero me encontré con el anuncio de este relato de un trozo de tu vida.
No iba a dejar comentario hasta leer todo lo tuyo, pero me irritó sobremanera el comentario de Mariano Casa... Y no me aguanté de decir que me parece un desubicado y maleducado, además de totalmente equivocado ya que, por tu historial declarado aquí, no se puede decir que seas una fracasada.
En fin, te deseo lo mejor, aunque por lo poco que pude mirar, ya lo estás logrando.
Mis más sinceras felicitaciones, es adorable y reconfortante leerte.
Gracias. Un cariño.
Lili