27 octubre 2005

LO QUE EXTRAÑO DEL PERIODISMO

Leandro Zanoni de e-blog está censando a los periodistas con blog (dense una vuelta por allí, muchachos/as) y amablemente me ha incluído (además de pedirme publicidad gratuita :-)

Hace mucho que no transito el periodismo. Empecé mi vida laboral en La Nación, a los tres meses de haberme recibido de periodista en el viejo y tradicional Instituto Grafotécnico, y la terminé seis años después en el mismo lugar, con un retiro voluntario que me permitió pagar la luna de miel. Nunca trabajé en un medio full-time, siempre fui colaboradora permanente. También de Billiken durante un año, y de alguna que otra revista menor. Llegué a publicar en La Nación una nota por semana y con eso me bastaba. Claro que como escribía en el suplemento infantil quedé "marcada" y no se me consideró del todo periodista. Era una periodista de un género menor, nadie me iba a enviar a cubrir una noticia importante y "para grandes". No me importó (sí me importó pero soy de las que se hacen las superadas). El periodismo para chicos me dio gratificaciones (entre ellas, viajar a la Antártida fue mi gran logro gran) y llegué a agradecer la tranquilidad en la que trabajaba.
Claro que prefiero escribir ficción que periodismo. No me gusta depender de nadie para escribir, ni perseguir a nadie para que me dé una nota, ni consensuar los temas con mis jefes, ni escribir sobre cosas que no me interesan, ni hacerles publicidad gratuita a espectáculos y demás, ni desgrabar, ni vivir colgada al teléfono, ni irme a la loma del peludo por una nota de diez minutos, ni hacer notas que luego quedaban en parrilla por el resto de mi vida, ni pagar un eterno derecho de piso.
¿Qué es entonces lo que extraño del periodismo? El poder. Es eso. Me gustaba el poder que me daba el ser periodista. Amaba incondicionalmente mi pequeño carnet rojo de periodista profesional otorgado por el Estado. Me encantaba cómo me abría todas las puertas. Me gustaba decir "soy periodista de..." y que me dejaran pasar primera en cualquier sitio. Pedir hablar con x persona, y que x persona me atendiera porque soy "periodista". El glamour. La forma en que me miraba la gente cuando mostraba el carnet o me anunciaba. No pagar entradas (cosa que tampoco hago ahora por motivos mucho menos glamorosos). Conseguir entradas para espectáculos, muestras, etc, Invitaciones. Algún regalo. Cartas de agradecimiento. Me gustaba saber lo que la gente todavía no sabía. Me gustaba cuando me acompañaba un fotógrafo a hacer una nota. Me gustaba pertenecer al mundo del periodismo.

Eso extraño. Aún me sigo sintiendo periodista. Aún estoy atenta a lo que pasa a mi alrededor. Aún pienso como periodista. Pero mi carnet rojo está vencido y no creo que pueda volver a usarlo.

Tal vez algún día regrese al periodismo. Pero sin pagar derecho de piso. Y con la condición de que me renueven mi matrícula. Entonces sacare mi carnet rojo y con él se me abrirán todas las puertas.

10 comentarios:

eBlog dijo...

gracias vero, por la publicidad. nada es gratis, debo decirte. :)

pero hasta que no pongas la URL correcta no te pago!

saludos,

un burro dijo...

Qué loco tener el carné rojo. Yo en la billetera tengo la credencial del gimnasio. Que también está vencida, pero por falta de pago.

Así que no me dejan pasar gratis a ningún lado y conseguir una entrevista, o cierto acceso a ciertas cosas, es todo un desafío. A veces se pone insoportable.

Trabajo en una revista ignota. No independiente; ignota.

Lo bueno, para mí, es la posibilidad de escribir. Y que los conocidos, los amigos y la familia te lean en una página con un lindo diseño o diagramación.

Y cobrar a fin de mes, obvio.

Pero che, que te caiga bien un fotógrafo... no sé, eh... qué raza esa.

Matías Guillán dijo...

yo lo que extraño del periodismo es la disponibilidad horaria, el cosquilleo en los nudillos durante el viaje en auto, mientras volvía de hacer una nota, las entrevistas, los off the record, el rostro de las personas cuando decía que trabajaba en el gran diario argentino, cuando decía que no todo estaba tan bueno como se pensaba.

extraño mucho más, pero prefiero mantener el orgullo.

cariños.

Verónica Sukaczer dijo...

¡Ja! Lo controlaste por las dudas, Leandro... Ya está corregido, mandame el cheque como acordamos
:-).

Sí, es verdad... también extraño como dice burro el hecho de escribir una buena nota. Y también el hecho de hacer la pregunta indicada en el momento preciso. Cuando el entrevistado te decía: ¡qué buena pregunta!. Eso me gustaba. Todo relacionado al ego, ¿no? :-)

Y algo que también valió la pena: pagué un año de derecho de piso de notas anónimas, hasta que salió la primera firmada. Ver mi nombre impreso en el diario, aún me sigue gustando.

Dael dijo...

Verónica... Soy periodista y escribo en un suplemento infantil, así que entiendo perfectamente lo que dices de que no te consideren una periodista seria. Y también sé que una dice que no le importa, aunque en el fondo le quede la duda de si está o no haciendo lo correcto, de si para eso estudió cinco años.

A mí lo que me gusta es poder ponerme creativa, poner de cabeza una nota, inventarme algo y jugar. Lo que me disgusta es depender de un diseñador para que mi trabajo esté listo, andar consultando temas con algún jefe al que mi trabajo no le parece trascendente, y tener que seguirle la corriente a las estrategias del departamento de mercadeo.

Lo que más voy a extrañar son todas las cosas de que te enteras cuando estás acá en el diario, para mí que ando tan en mi nube, es una forma de estar al día. Y de conocer gente interesante.

Pero que no se haga ilusiones el periodismo, igual lo voy a dejar.

Anónimo dijo...

Hola ¡ Fantástico Blog ! felicidades. Lo he añadido a mis favoritos para consultarlo frecuentemente, porque en temas de marketing inteligente nunca termina uno de aprender...

Te comento que yo también tengo un sitio web, dedicado a tratar los temas relacionados con el marketing inteligente, te sugiero puedas echar un vistazo a nuestro web en internet marketing inteligente

Miss Pink dijo...

Hola Veronica, etuve leyendo y muy buen post, "alta categoria"(1) la de tener el tal "carnet rojo"...
Me gusta escribir y desde chica siempre lo hice, espero algun dia hacerlo como priodista, auqnue lo que estudio no se incline hacia ese ámbito.
Entre en la pagina de Leandro Zanoni y no puedo dejar mi comentario... asi q espero q lea esto y q me diga como hacerlo! en realidad se como (porq es l omismo en todos los blogs) pero hay algo q no me lo permite!!! y ya eh intentado mas de 5 veces.
Gracias y Hasta pronto
Silvana
(1) es una expresion no agresora q utilizamos con mis amigas y no puedo no ponerlo.

Laura dijo...

Ayer te dejé un coment diciéndote que ahora si te vas para arriba Verónica porque te están entrando spams al blog!!!en cualuquier momento llega esa oferta de publicación tan esperada!Pero bueno, no entró,espero que este si entre.
pd: acá el carné rojo era de otra cosa che, vos estás segura que es el de periodista?

Palomamensajera dijo...

Me encantó tu post, es la primera vez que entro, ese es mi lema y el que le enseño a los míos. Persevera y triunfarás, Impecable.
Saludos... Nos veremos

Verónica Sukaczer dijo...

¡Y aquí estamos de nuevo el lunes! Como ven, este es un blog que cierra los fines de semana. Miss Pink, gracias por leerme. Me encantó tu id, y espero que algún día transites el periodismo. Si no, nunca podrás dejarlo :-).

Laura: si empezamos con obscenidades acá... :-) Llamo carnet rojo a la matrícula profesional de periodismo que otorga el Estado luego de haber aportado haberes jubilatorios a través del ejercicio del periodismo durante dos años, y de comprobar que no se tienen antecedentes penales. O sea que hace unos 15 años juro que no tenía antecedentes penales. El otro carnet rojo tuve que sacarlo después de que me quedé sin trabajo, ¡¡¡y tampoco tengo sífilis!!!

Paloma mensajera: ¡¡¡gracias!!! ¿sabés que gracias al blog, y todos los comentarios, volví a escribir (estaba en un impasse algo depresivo)? Me debo a mi público :-) (Me estoy agrandando).