13 octubre 2005

CITA ES MEJOR QUE PLAGIO

Hoy descubrí que Jorgeletralia citó un post mío, y me encantó. Me sentí tan bien como cuando recibo un piropo en el momento justo, el comentario de un lector, la noticia de que se publicará un cuento mío. Que te citen es, en definitiva, una forma de quererte (aunque sea a través de tus palabras). Y todos aquí estamos buscando la aprobación del prójimo. Seguramente muchos hemos pasado por la etapa "no me importa el que dirán", pero esa es otra miserable forma de mentirnos. No podemos vivir sin los demás.
Cómo se habrá sentido entonces la escritora española Mónica Cavallé cuando Jorge Bucay la cita sin citarla, como se defiende él. Y a nosotros, pseudo-intelectualoides, nos encanta que le haya pasado esto a Bucay. Se lo venía mereciendo desde el día en que publicó su primera línea. Es, como dice también Jorgeletralia, otro asesino literario.

Pero en realidad no quería hablar de Bucay, porque el tema sólo me produce una morbosa alegría y nada más.

Quería contar que a mí también me plagiaron una vez, y el hecho no me encantó en absoluto como cuando me citaron. Yo suponía que si alguna vez me plagiaban sería de pura admiración hacia mi trabajo. Pero el sentimiento cuando leés tus palabras bajo la firma de otro autor es más de violación que de agradecimiento. Y eso que fue un plagio pequeño, un plagio de morondanga, tan estúpido que no puedo creer que la escritora no haya encontrado sus propias palabras para copiarme. Tan pequeño, repito, que a la editorial ni siquiera le interesó el tema y allí me abandonaron, con mi historia de plagio a cuestas.

Mi libro se titula "Periodismo", y salió publicado creo que en el ´92, por Ediciones Albatros. Es un manual de periodismo para chicos de edad escolar. Nunca tuvo publicidad, ni apoyo de la editorial y, cuando salió la segunda edición me hicieron firmar un contrato que les "regalaba" el libro por diez años. Que se cumplen el año que viene.

El otro se titula "Curso de periodismo", es de Inés C. Tenewicki y está editado por Editorial Troquel en el año '95, para chicos del secundario.

Vamos a los ejemplos (y transcribo poquitos porque si no se van a aburrir rapidísimo):

Yo escribo sobre la noticia: "Debe ser actual. Si Claudia y Gabriel hubieran esperado un mes para contar el descubrimiento de los peces muertos, ya toda la gente conocería el tema y no sería noticia".

Tenewicki escribe: "Que sea información actual y oportuna. Si nuestra publicación relatara el descubrimiento de los restos de dinosaurios una semana después, el público ya estaría enterado y no habría noticia".

Yo escribo: "Debe ser inédita. Si todos los medios de comunicación ya transmitieron la noticia de la contaminación del río, no tiene sentido que tú, como periodista, te pongas a gritar: "¡El río está contaminado!", como si nadie lo supiera".

Tenewicki escribe: "Que sea inédito. Si en todos los periódicos, radios y revistas ya se informó que aparecieron restos de dinosaurios, sería absurdo e innecesario que publiques en tapa "Aparecieron restos de dinosaurios".

Yo escribo sobre la entrevista: "Formula preguntas directas y cortas. Si Chaplin se va por las ramas, llévalo de nuevo al tema del que estaban conversando. ¡Importante! La repregunta: no dejes que tu entrevistado te responda "sí" o "no" a una pregunta. Son respuestas pobres. Si te sucede, utiliza la técnica de la repregunta. Se trata de volver a realizar una pregunta, pero de otra manera. Haz lo mismo si la respuesta no te satisface o si no está muy clara".

Tenewicki escribe: "No dejes que el entrevistado se vaya por las ramas. Vuélvelo al tema central, y si las respuestas no te satisfacen -porque son cortas, pobres, confusas o evasivas- repregunta. Es decir, formula la misma pregunta pero de otra manera".

Yo escribo sobre la fotografía periodística: "Debe servir para documentar un hecho, debe ofrecer un testimonio y siempre debe ser verdadera".

Tenewicki escribe: "puede servir para documentar un hecho y para aportar un testimonio, pero siempre debe ser verdadera".

Hay bastante más. Son siempre pequeños párrafos, la estructura de un capítulo, la forma de encarar un tema.
Eso sí, por suerte, yo aparezco en la bibliografía consultada.

Es la primera vez que hago público esto. Otra de las maravillas de tener un blog. Para mí fue siempre una espina clavada en mi carrera. Los periodistas refritamos siempre información, por supuesto. Utilizamos la información que publican otros medios. A todas las redacciones llegan las mismas gacetillas. Pero tenemos el profesionalismo, la decencia y la ética de decir las cosas con nuestras propias palabras. O la inteligencia suficiente para que no se note la copia.

Listo. Lo he sacado de mi sistema.

¿Hay algún abogado por ahí?

7 comentarios:

un burro dijo...

Claro que debe ser feo. Ver que otro vende lo que uno creo.

Algo parecido le pasó a Amanda Paltrinieri con Felipe Pigna.

Ella publicó esto en el 2001, en la revista Nueva:

http://www.amanza.com.ar/amanda/Notas/Tupac.htm

Pigna publicó lo mismo, con las mismas palabras prácticamente, en "Los mitos de la historia argentina". Entre las páginas 165 y 169. Sólo cambia el orden de los párrafos.

Pigna dice que no se lo robó, sino que lo bajó de un sitio de internet peruano -vale la discusión acerca de si un sitio de internet ignoto sirve como fuente para hacer historia. Me cago en la hermenéutica-.

Creo que en una edición posterior la agregó como fuente, pero no en un principio.

Y la mina tampoco lo podía creer. Y tampoco quiso denunciar nada.

Sólo salió en un diario interno de mi facultad, ja.

Muy lindo el blog.

Eugenio dijo...

Wow! Es un tipo de plagio, pero un tanto dificil de probar, ¿No? Muy interesante el tema.

Bestiaria dijo...

¿Por qué nunca hiciste nada al respecto?

Verónica Sukaczer dijo...

No sabía lo de Pigna, porque no lo leo, ¡mirá vos! Ahora... me quedé pensando con lo que pasó con Bucay... Según mis modestos conocimientos de edición, se pueden citar hasta cierta cantidad de palabras. Pasada esa cantidad, hay que pedir autorización y pagar derechos de autor. Y si se dice por ahí que son 60 páginas...

Hola Eugenio. La verdad es que no sé cómo se prueba, pero cuando un libro publicado varios años después que el tuyo, dice las cosas del mismo modo... Y aquí va también la respuesta para Bestiaria: cuando llamé a la editorial no se interesaron. Sola no podía hacer mucho. Y además son siempre pequeños párrafos. ¿Qué podía hacer? :-(

Cariños a todos y hasta el lunes

Matías Guillán dijo...

desde siempre me pareció mucho más importante el COMO que el QUE. en general, las noticias son todas las mismas; ojo, siempre hay primicias, adelantados, retrasados, obreros de la tinta y el papel y literatos empedernidos que pretenden llenar de flores el asfalto hirviente.

de todas formas, confieso: siempre me llama mucho más la atención aquel que escribe lo mismo que todos pero de una forma atrapante o atractiva que una buena noticia de portada, de esas que dan el cosquilleo en los nudillos.

cariños.

Daniel Miracolo dijo...

Afanancio viejo y peludo !!!

eBlog dijo...

Bucay se confundió y en vez de 60 palabras (lo permitido) se copió 60 páginas. Mañana serán 60 capítulos y pasado 60 libros.
Quien sabe si en el futuro entro a un Yenny de esos lindos y enormes que hay por Santa Fé y me llevo directamente 60 góndolas. Sonará la alarma?