12 agosto 2005

EJERCICIO PARA EL DÍA DEL NIÑO

Como madre sostengo que a los chicos hay que enseñarles lo que es la frustración. La verdad, sin embargo, es que enseñamos frustración a nuestros hijos por venganza. Que ahora les toque a ellos, que nosotros ya lo pasamos.
Por eso... este ejercicio para el día del niño. Para que aprendan. Porque ese juguete que quiere, no se lo voy a comprar.

Nunca tuve una Barbie. (La Cindy no era lo mismo).
Pedí a los Reyes Magos una bicicleta, y me trajeron una armónica.
Nunca tuve una bicicleta.
Nunca me compraron Sea Monkeys.
Nunca conseguí el primer número de Hijitus, en el que, según yo, se explicaba cómo consiguió el sombreritus.
Nunca me gané nada en ninguna rifa.
Mis hermanas no me dejaron poner la foto de Menudo en nuestra habitación.
Nunca tuve un auto con puertas que se abrieran.
Mi tortuga Josefina me vomitó.
Nunca tuve una muñeca con disquitos.
Me perdí el último capítulo de Candy y el de La familia Ingalls, en el que queman el pueblo.
Nunca me compraron la enciclopedia de las preguntas.
No me dejaron faltar a la escuela cuando tuve piojos, y me enviaron con el pelo "envinagrado".
Nunca pasé a cero valiente en la colonia de Ferro.
No me eligieron para pasar a la lona en el Circus World.
Cuando sí me eligieron para participar del programa del Pato Carret, me morí de vergüenza.
Nunca soporté a Margarito Tereré, y era lo único que había para ver cuando faltaba a la escuela.
Me obligaban a comer la comida de la escuela, incluso la sopa de vitina con grumos.
La cuna para muñecas que recibí, no tenía tul.
Nunca me compraron el palo de hockey para las tres clases de hockey a las que fui.
Nunca me llevaron a danzas, y de más grande no me aceptaron en gimnasia artística.
Nunca me animé a darme por vencida (y eso siempre me agotó).

¡FELIZ DÍA DEL NIÑO PARA TODOS LOS QUE AÚN NO MADURARON!

7 comentarios:

Gragry dijo...

Y yo me perdí el capítulo del superagente donde nacen los mellizos. Y el capítulo donde el Coyote alcanza al Correcaminos, también me lo perdí.

Y tan campante por la vida...
Sólo 5 años de psicoanálisis :P

Tampoco tuve una muñeca con disquitos, ni que caminara, ni que hablara cuando le tirabas la piola. Las mías eras más lindas: hacían todo lo que a mí se me ocurriera.

NT (movimiento circular) dijo...

A mí me dejaron de regalar cosas para el día del niño a los 10 años. Así que, claro que sí, odio rotundamente a los mojigatos chicuelos que se pasean afanosos con sus regalos nuevitos.
¿¿¿Aghh, cómo odio a los pitufos!!!

Isil dijo...

Sin danzas ni hockey ni barbies de rolemodel pronostico un fisico poco sensual.

Isil dijo...

Me olvidaba, yo sigo recibiendo regalos para el dia del niño luego de presentar ante el tribunal internacional de la Hoya el siguiente argumento:
"No existe el dia del hijo"

Verónica Sukaczer dijo...

Me sonó feo eso del "físico poco sensual", pero bueno... cada uno usa su imaginación como puede...

Yo continué recibiendo regalos hasta que tuve hijos. Luego se me informó que el dinero gastado en mí sería gastado en mis hijos. Como si eso me conformara...
Verónica

daisy dijo...

Me mataste con eso de las muñecas con disquitos! Me había olvidado de que fui una de las afortunadas que sí las tuve!Pero no te preocupes, también tengo mi frustración. Cuando cumplí doce años nos tuvimos que mudar del departamento que alquilábamos a una pensión, y todas mis muñecas (y mi colección del Libro Gordo de Petete!) fueron a parar al sótano de la casa de una tía... y nunca más las volví a ver. Snif!

jose_ccu dijo...

Tuviste una tortuga Josefina???? O.o